martes, 30 de mayo de 2006

Reencuentro

26 días sin escribir nada. Todo un hito en mi currículum.

Volví de viaje con el sentimiento de haber visto mucho, más de lo que podía asimilar. Si París es luminosa y Venecia decadente, Roma es decrépita.

http://miarroba.com/foros/ver.php?foroid=650360&temaid=5290057 donde podréis ver las fotos y nuestro día a día.

También regresé con el presentimiento de que en el trabajo las cosas irían a peor; no me despidieron pero continuamos con las broncas hasta que congelé al increíble hombre de las nieves. Supongo que si crees fervientemente en ello funciona. Solo se tiene que escribir el nombre y apellido de la persona que te está haciendo la vida imposible, meter el papel en un recipiente de cristal, cerrarlo y dejarlo en el congelador. Desde ese día no ha vuelto a emitir sonidos que puedan ofender a mis oídos.

Tampoco pude disfrutar plenamente de mi semana de vacaciones por el hecho de que el mismo día que me fuí ingresaban a mi madre en la Cruz Roja. Nada grave, pero suficientemente perturbador para no estar concentrada en los monumentos.

Pero decir que no he escrito sería falsedad, pues bien lo hice estando en Italia y también de vuelta, ese mismo fin de semana, cuando estuve por Montjuïc viendo el salón de la moto.

http://miarroba.com/foros/ver.php?foroid=670199&temaid=5301193

A partir de hoy nos metemos de lleno en la mitad del año. Han ocurrido cosas en seis meses, y otras tantas sucederán en los que quedan por venir. Empiezo a acusar la monotonía y todos los nervios de mi cuerpo me piden actividad. Lo pensaré.

Hoy es jueves; brilla la luna después de un día de nubes y lluvia.

martes, 9 de mayo de 2006

Punto y seguido

En algo más de 24h tomaré un avión que me llevará a Roma. Otro rincón de Italia por ver. Rodeada de arte por los cuatro puntos cardinales. Esta vez no voy ilusionada, como pasó con París o Venecia, quizá porque las circunstancias son distintas. Es más la necesidad de tener unos días libres del trabajo que el hecho de ver algo nuevo. Y sé que me gustará, seguro. Y volveré encantada, con un montón de fotos, anécdotas para contar y mil y un souvenirs. Pero con la tristeza en el corazón de tener que volver a empezar cada mañana entre las 9 y las 10, aguantando gritos, mal humor, desplantes y vejaciones. Creo que nunca me había sentido tan vulnerable, tan desamparada. La rabia, la impotencia por no poder responder como quisiera; el miedo a decir o hacer algo que provoque el cataclismo. Con alopecia en las pestañas de tanto restregarme los ojos para ocultar lágrimas. Tragarme el veneno que pugna por salir, la inseguridad en todo lo que emprendo, sabiendo a ciencia cierta que haga lo que haga, por perfecto que sea, no servirá de nada. Seguiré siendo el anticristo. El agotamiento mental me vence. Dudo lo cierto y admito lo dudoso. Cuento hasta diez una vez, y otra vez, y tantas veces he contado que ya son cientos de miles de dieces.
Cada vez que hablábamos de viajes con Marc me decía que, si vas a alguna parte, es para relacionarte con la gente, que la naturaleza muerta no aporta nada. Yo prefiero las piedras calladas, la comunión silenciosa con las obras de arte. El arrullo del agua de la fuente. No quiero saber la densidad de población ni la renta per cápita.
El sábado huí como alma que lleva el diablo de mi barrio. Final de la maldita feria de abril y por añadidura la Red Bull Air Race, justo con los hangares en mi trozo de playa. Un millón de personas hacinadas en el metro y las playas de litoral. Las calles adyacentes colapsadas. Y por encima de todo eso, el ruido. Ruido infernal de las pasadas de las avionetas, helicópteros y coches con el radio cassette a toda leche. Vecinos que a las 8 de la mañana van a comprar el periódico cantando a voz en cuello, como si fueran las 12 del mediodía. Mi tendencia a la misantropía es más acusada cada día que pasa. Empiezo a odiar tanto la palabra que lo extrapolo a la música. De ahí a la colección de bandas sonoras. Unicamente melodías, sin letra, para no tener que escuchar banalidades ni vacuidades.
Nos vemos a mi regreso.
Trysting fields - Michael Nyman "Drowning by numbers"

sábado, 6 de mayo de 2006

La invasión de los ultracuerpos

Una forma de tomarle el puso al país es darse una vuelta por la red. Y verificas que está agonizando cuando los dos videoclips más bajados de internet son la rústica "yo via jasé un corrá" y la espeluznante "amo a laura pero esperaré hasta el matrimonio".

Mis más sincera enhorabuena a los artífices de tamaña cuchufleta.
Lo que no entra dentro de mi comprensión es como permitimos que se pitorreen de esta forma del público. Aunque quizá el público se lo tiene bien merecido por memo. Eufemísticamente lo definen como rock rústico... que permutaría fácilmente por cavernícola, concibiendo una nueva forma de nombrar al rock. Si Elvis se entera de esto seguro que resucita.
En cuanto a la gazmoña y sensiblera "amo a laura", ya sea el antivirus que se ha sacado de la manga la mtv contra las retógradas campañas proliferantes en los eua y parte del extranjero para preservar la virtud de la juventud (que ya está más que perdida), bien pertenezca realmente a la sociedad esta del nuevo renacer, sigue siendo ñoña, cursi y una chirigota porque, quién va a querer ser virtuoso después de ver a cuatro niñatos haciendo el pato?

Como dijo Oscar Wilde, aunque sea mal, pero que hablen de uno...

Y en cuanto al resto... dejad de idiotizaros con bazofia como esta, por dios!

Oeh, oeh, oeh, oeh,
oeh, oeh

El Barça ha ganado la liga, de lo cual me congratulo enormemente; la parte negativa es que voy a estar sufriendo, y no precisamente en silencio, bocinazos, petardos y festejos durante toda la noche. Leches, que estamos a miércoles y mañana madrugo! Qué va a pasar si se gana la champions? también será miércoles.... Estos eventos deberían programarse los viernes, así no serían tan multitudinariamente molestosos.

Quedan 6 días para Roma.

Para contrarrestar los efectos nocivos de tanto videoclip cutre y birrioso

"In the ghetto" - Elvis Presley