domingo, 28 de enero de 2007

Sex, lies and videotape




No hizo caso a sus reiteradas peticiones de ayuda. En un acto de rebeldía se forzó a no pensar, claro que el supremo cansancio que invadía su cuerpo estaba contribuyendo en gran medida a la consecución del desafío.

Dudaba entre volver al sofá y dormitar hasta que la incomodidad la obligara a levantarse o dedicarse a la abstracción de la lectura cuando en el móvil empezó a sonar una melodía:
- touch the screen! o.k.
Cada vez que sonaba sonreía rememorando cómo había terminado por vincularla con quien estaba en ese momento esperando a que respondiera. Le quedaba un buen recuerdo de las horas pasadas en ese bar. Una imagen siguió a otra hasta dejarla en otro local, esta vez fuera de la ciudad, donde vivió uno de esos instantes que quedan marcados a fuego en la memoria.
Se preguntaba si la vida de todo el mundo estaría confeccionada de retazos del pasado al igual que la suya. Atesoraba momentos como quien colecciona monedas o sellos. Y con cada situación, con cada persona, iba asociada una canción. Todavía guardaba un posavasos que contenía una dedicatoria muy significativa de alguien especial, cuando los sentimientos mandaban sobre la ética. Se puede tener futuro teniendo presente el pasado?
Se iba produciendo un cambio interno, lo percibía claramente. Estaba a un paso de retomar la actitud transgresora de antaño. Excesiva contención y abuso de raciocinio durante demasiado tiempo la habían llevado a este coma indefinido e intolerable. Sabía cómo hacerlo. Empezaría por provocar el adiós definitivo con quien había convertido la falsedad en arte; después, correría algunos riesgos...
"Más de una vez al año hago
algo que no se puede hacer:
pateo una piedra, levanto polvo
que da deseos de toser.
Me lleno entonces de optimismo,
algo solemne, quiero hablar,
pero la piedra me cae encima
y nunca puedo terminar"
Sweet harmony - The Beloved

sábado, 27 de enero de 2007

París, Texas


Quand il me prend dans ses bras, Il me parle tout bas, Je vois la vie en rose... Lo que más deseaba era volver a París. Divisar las bombillas multicolor que alumbraban la orilla del Sena confiriéndole aspecto de verbena de barrio, sentarse a oscuras en les Innocents, soñar que el fantasma seguía en la opera y revivir mil historias sucedidas en la época en que lo más cool era cortar cabezas.

Se sucedían las fotografías mientras recordaba el nombre de cada lugar, retornándola quizá a los días más felices de su vida. Regresar para no volver...

Fugaces destellos luminosos, a los que no conseguía seguir más que unos pocos instantes cuando giraba la cabeza irrumpían en su visión para desaparecer de inmediato. Intuía que estaban allí por una razón concreta. Pequeños cometas portadores de buenas nuevas o, por el contrario, símbolo de malos augurios?

Había entrado cual tromba de agua incontrolable en su vida, tomándola por asalto sin hacer concesiones. A menudo se preguntaba a qué sabría su piel, cómo sería enredar los dedos en su pelo, aferrarlo con violencia hasta percibir su aliento y, justo entonces, trocar pasión por ternura para posar suavemente los labios en el pulso de su cuello. Sabía que no se conformaría con eso y, sin embargo, se había convertido en la única escena que se permitía imaginar. Le detestaba y deseaba con igual intensidad. Alzó la copa, brindó por él y la apuró de un trago.

Tan absorta estaba en sus pensamientos que la sobresaltó el sonido de la voz que, de pronto, emitían los altavoces del ordenador. Había sido conjurado. Acudía a la llamada. Con un rictus de escepticismo pintado en el rostro, se dispuso a escuchar otra sucesión de frases a las que no podría dar crédito.

...Alors je sens en moi
Mon cœur qui bat.


Where is armo - Ryuichi Sakamoto

jueves, 25 de enero de 2007

Nadie conoce a nadie





Se desperezó de forma gatuna. Convivir con dos felinos durante años había hecho que adquiriera alguno de sus hábitos. En ciertas ocasiones hasta creía haber ronroneado... Desde su posición en la cama divisaba el cielo encapotado. Era el clima y no las pocas horas dormidas lo que provocaba su dolor de cabeza. No podía quedarse entre las sábanas todo el día, la esperaban demasiadas cosas por hacer.

Hacía frío. Las brumas del sueño aún poblaban su mente. Sonámbula se encaminó al ceremonial diario: saludo al mar, un cd en la cadena, cubrir las necesidades de los peludos que seguían el recorrido lanzando pequeños maullidos de protesta y, por fin, la ducha. Obtener la temperatura adecuada era semejante a templar las cuerdas de la guitarra. Alcanzado el término medio entre frío y calor, imprecó al dueño del edificio (como cada día) por no querer invertir en dotar a la finca de agua corriente. Con tan poco caudal se hacía imposible trocar gotas por agujas que se clavaran en el cuerpo para despejarse. Acabó dejando que el agua fría la tonificase y se arropó en el albornoz. No todo el mundo podía aguantar las bajas temperaturas de la misma forma. En la playa, la irritaban los gritos espasmódicos que lanzaban los temerosos del frío. Cualquiera con dos dedos de frente sabía que la mejor solución era tirarse de golpe.

Estrategias. Organización. Objetivos. Beneficios. Una visión empresarial de la vida, con una campaña dirigida más hacia el interior que al exterior.

Empezaba a escuchar demasiado a menudo esas dos palabras y, aunque no la incomodaba oírlas, les daba tanto valor como a un intercambio de cromos. Hubo un momento en que, de tanto decirlas, quedaron vacías de contenido, quizá por eso ahora las utilizaba con tanta parquedad y únicamente salían de su boca cuando era absolutamente imprescindible. Lo mismo ocurría con besar a alguien en los labios. Durante los años en que sus noches se sucedían de bar en bar, en un periplo que finalizaba cuando el sol estaba lo suficientemente alto para que más de uno pillara una insolación, el cánon establecido era ahorrar tiempo. Besar en la mejilla se consideraba una ordinariez, así que, indistintamente a la pertenencia de género, todos saludaban de la misma forma. Con ese bagaje a su espalda, era normal no darle sentido especial a ciertas prácticas que, para otros, podían resultar inapropiadas. Algunas veces se preguntaba si tanta experiencia no resultaba una maldición más que una bendición, si no sería mejor vivir en la ignorancia y si podría reconsiderar acomodar las exigencias, mientras su instinto de supervivencia se rebelaba ante tan monstruosos desvaríos y se empeñaba en recordarle que, a fin de cuentas, tampoco le iba tan mal.

La trampa para sabandijas estaba preparada. Había efectuado el ensayo con un porcentaje de éxito total. Cobraría la pieza; después la devolvería a su entorno, no sin haber dejado en su piel la impronta de algo imborrable...
Samson - Regina Spektor

miércoles, 24 de enero de 2007

Se acabó el pastel

"- Un respiro - Se apartó unos metros para contemplar cómo estaba quedando su arrebato de hiperactividad. Se había vestido para la ocasión, pero al echarle un vistazo a su ropa no pudo dejar de pensar lo que costaría quitar la fina capa de polvo que la impregnaba. También las uñas, el pelo y los estornudos compulsivos le demostraban sin lugar a dudas que todo su cuerpo se había convertido en un recipiente de partículas. Ahora ya era demasiado tarde para ponerse a buscar la mascarilla, que sabía encontraría después de un sinfín de minutos perdidos; además, ya casi estaba terminado.
Desarrollar tareas rutinarias le permitía enfrascarse en conversaciones consigo misma, aunque a veces la música de fondo la llevara a hacer un alto para bailar; en esos momentos era consciente de la energía por la que estaba poseída. En ocasiones solo canturreaba mientras seguía con sus ocupaciones.
Estaba en pleno proceso de observación cuando comprendió con diáfana claridad a qué clase de juego la habían inducido a jugar. Era tanta la ira que se apoderó de ella que hasta le costaba respirar. Fiel a su manera de ser, su primera reacción iba a ser coger el teléfono y decirle lo que pensaba a la sanguijuela que sabía respondería después de un corto intervalo. Estaba a punto de apretar la tecla de marcado cuando cambió de idea.
Retomó lo que estaba haciendo mientras conjuraba detalles que hasta el momento le habían pasado inadvertidos, tal vez por no haber pensado en ellos en el instante, quizá porque en el contexto de la conversación se le habían pasado por alto, incluso éra posible que los hubiera interpretado de otra forma. Entendió el cómo, el cuando y el porqué. Se sintió herida y, ante todo, desconcertada. Supo con certeza que él se había beneficiado de su enojo para no tener que dar explicaciones. Experimentó con la posibilidad de que fuera provocado. Tan fátuo era para creer que se sentiría molesta si le confesaba la verdad? Al principio adjudicó su desapego al miedo; incomprensible por otra parte, pero cada uno tiene sus temores arraigados y allá cada cual con los suyos. Qué ingenua había sido! De ahí su retorno. Le había salido mal. A medida que todo se hacía más evidente, apareció en la comisura de sus labios esa sonrisa especialmente dedicada a las situaciones ambigüas, una sonrisa que, por cierto, no auguraba nada bueno.
- Vas a pagar muy caro el error cometido, querido...-"
Necessary Evil - The Dresden Dolls

La delgada línea roja

"Era imperioso salir a la calle. Si se quedaba un minuto más encerrada en casa se volvería loca. Descolgó uno de los muchos abrigos que había en el perchero, se metió las llaves en el bolsillo y bajó las escaleras como tenía por costumbre, saltando. En cuanto abrió la puerta del vestíbulo la recibió una ráfaga de viento. Era una buena señal. Siempre lo había tenido por aliado. Cuando dejaba volar su imaginación se dejaba acunar por él, que la transportaba a lugares remotos, confiriéndole alas para llevarla en pos de sus sueños. Las hojas se arremolinaban formando pequeños huracanes, elevándose y volviendo a caer, en un ritual periódico, totalmente a merced del aire.
Empezó a pasear sin rumbo, dejando que los pensamientos guiaran los errantes pasos que daba. Se preguntaba por qué precisamente ahora. Por qué había vuelto después de los años. No habían dejado de mantener el contacto, era cierto, pero nunca hasta ahora la había sometido a ese tipo de acoso al que se sentía expuesta. Qué infeliz! Y qué poco oportuno! Afecto si, incluso cariño, pero tan distantes sentimientos no eran suficientes para lo que él pretendía conseguir.
Su deambular errático la llevó hasta el parque. Recordó que hacía pocas noches habían visto una rata de buen tamaño correteando impunemente entre los bancos. Por qué pensar en ello? A esa hora, con la luz del día y tanto perro suelto, no tenía de qué preocuparse. Tampoco es que la atormentara la visión del animal, le daba asco, eso era todo. Se interrogó acerca de su cita del viernes. Había hecho bien en aceptar? No sucedería nada que ella no quisiera, estaba segura de ello y, para no alargar más de lo necesario una velada que no sabría cómo dar por finalizada, podía alegar sin mentir, que el sábado había quedado pronto para desayunar.

Indiferente a lo que pudieran pensar los transeuntes que a esas horas desfilaban por delante, rumbo a sus quehaceres diarios, se sentó en un banco. Siempre había sido poco ortodoxa en su forma de tomar asiento. Lamentaba no haberse llevado el libro de notas, como tenía por costumbre, pero la prisa por huir del confinamiento era demasiado acuciante. Es que nunca dejaría de hacerse preguntas? A veces era realmente una tortura, tanto para ella como para el resto de la gente que la rodeaba. Si por un momento pudiera dejar la mente vacía de todo... Solo en contadas ocasiones lo había conseguido y, aún así, con verdadero esfuerzo. La película de ayer, sin ir más lejos, era una fuente constante de interrogaciones. No le había gustado, pese a estar dirigida por uno de sus directores preferidos. Por qué el asesino tenía que salirse con la suya por un golpe de suerte? En ese caso, la pelota de tennis, después de tocar la red, no debería haber caído en el lado opuesto? Se sonrió al pensar que, cuando al protagonista le pregunta su mujer en qué piensa, primero responde que en nada, pero rectifica al momento para contestar que en el trabajo. Un detalle brillante del guión porque, siendo realistas, casi nadie consigue no pensar en nada.
Las nubes hacían acto de presencia por encima de los árboles. Le recordaban a los autos de choque, intentando abalanzarse unas encima de otras para formar una maraña compacta, dispersándose poco después a causa del viento. Era hermoso contemplar la lucha de voluntades. También ella había establecido una guerra sin cuartel. La confundían las palabras obligadas por el tiempo, mal interpretadas podrían cambiar por completo los hechos. Todo principio es tan sumamente delicado... De continuar dejándose llevar por estos derroteros, terminaría desquiciada. Se rió de sí misma. Desquiciada no, mentalmente divergente. O quizá es que siempre lo había estado. Sería cierto que nos importa tanto lo que opinen los demás que no hacemos cosas que queremos hacer para que no sepan que queremos hacerlas?
Era hora de volver. El paseo solo había servido para generar más dudas. Y resonaba en su mente una voz repitiéndole que la batalla había finalizado y ya iba siendo hora de desmantelar las defensas. Una ardua tarea destruir el trabajo de años...
Pero, podría ser peor... ¡Podría llover!"
Lanterna dos Afogados - Gal Costa

martes, 23 de enero de 2007

Bad boys

Recopilado del libro "Los hombres malos llegan a todas las camas" de Angela Voss e Ingrid Jenckel.
Algo para imprimir, utilizar uno de esos bonitos imanes que la mayor parte tenemos en la nevera y, porque no, en todos los armarios y lugares de la casa donde podamos tenerlo a la vista, para no olvidarnos jamás.
Ritual de la conquista:

01.- El “chico malo” nos da a entender que nos quiere.
02.- Nos lo creemos
03.- Nos hace ver que sólo somos una más del montón, o bien desaparece de repente
04.- Nos esforzamos / luchamos por él
05.- No sabemos nada de él
06.- Nos rendimos
07.- Vuelve al ataque
08.- Le decimos que no pero con un tono que en realidad expresa un “quizá”
09.- Se esfuerza / lucha por nosotras
10.- La fatalidad sigue su curso

Ritual del desprecio:

01.- El “chico malo” nos quiere por cualesquiera que sean sus motivos
02.- Le mostramos lo mejor de nosotras, nuestros encantos le abruman
03.- De ninguna manera puede permitir que acabemos gustándole
04.- Nos quiere de todas formas
05.- Busca un defecto en nosotras y encuentra un montón de ellos
06.- Sigue queriéndonos
07.- Acciona el freno de emergencia y nos deja claro que no valemos la pena y que no piensa tomarnos en serio
08.- Nos lo creemos (en general) y entonces nos sentimos diminutas
09.- Así es como nos quiere ver y es de este modo como nos consigue
10.- La fatalidad sigue su curso

Cabe recordar que si se distingue a tiempo el mecanismo del “chico malo” él lo cancelará como muy tarde después del paso 5 y se retirará a un lugar seguro.

Ritual de defensa ante la proximidad:

01.- El “chico malo” se ha decidido por una mujer
02.- De inmediato, debe quitarle peso a esta determinación y lo mejor para ello es engañarla
03.- La afectada se entera de la nueva situación por el comportamiento llamativo e indiscreto de su compañero
04.- La afectada se siente profundamente herida y busca la culpa del engaño en sí misma
05.- El “chico malo” vuelve a confirmarle el inmenso amor que siente por ella
06.- Ella intenta acercarse a él haciendo como que le “comprende”
07.- Su comprensión hace que él se lance inmediatamente a los brazos de otra
08.- Ella comienza a sentirse profundamente herida (véase punto 4)
09.- Él puede volver a vivir tranquilo
10.- La fatalidad sigue y sigue
MANUAL
1.- Procure no compadecerse del “chico malo”. Necesitará su propia compasión para usted misma.

2.- Deje de pensar que es usted la única persona que puede entenderle y hacerle feliz. Eso es lo que todas piensan, tanto las que hubo antes que usted, como las que habrá después. Incluso las que hay al mismo tiempo que usted.

3.- No piense ni por un momento que a usted no la engañará. Sin duda alguna, las escapadas extra matrimoniales serán el pan de cada día.

4.- No se engañe pensando que precisamente con usted, él desea mantener una relación seria. Seguro que ni se lo ha planteado.

5.- Esté siempre alerta. Le hará creer que no es usted suficiente y la comparará con otras mujeres. No le dé ninguna importancia. Lo único que quiere conseguir es tenerla a su merced. Si aun así quiere comprometerse con él, guarde las distancias emocionales. Disfrute de todo lo que le ofrezca, pero no se enamore de él. Pregúntese a sí misma: ¿de veras me daría igual que se acostase con otra? Si la respuesta resulta afirmativa, va usted por buen camino, aunque en ese caso es mejor que se plantee en serio si le necesita de verdad.

6.- No se preocupe por sus progresos, es decir, aléjese de su trabajo, de su profesión y de su empresa. A usted sólo tienen que importarle sus propias ocupaciones.

7.- No le consienta. Él puede cuidar de sí mismo. Es mejor que se haga usted la manicura a que se levante a media noche para prepararle un salmón a la crema con salsa de arándanos. Si no, tarde o temprano la terminará viendo como su sirvienta.

8.- Reconozca a tiempo sus rituales de desvalorización y no se deje pisotear. Recuerde que usted también tiene sus propios recursos. A veces resulta de gran ayuda recurrir a sus debilidades: al fin y al cabo, sólo es un hombre; no hay por qué ponerlo en un pedestal.

Si sigue las instrucciones de este manual al dedillo, puede estar segura de que él empezará a distanciarse de usted, como quien no quiere la cosa. Le molesta que no respetemos las reglas de su juego. Sin embargo, irá reapareciendo en su casa de vez en cuando para darle una alegría al cuerpo. Le cuesta creer que pueda resistirse a sus indudables encantos y siempre volverá a acostarse con usted para ver si consigue ponerla de nuevo a sus pies.

domingo, 21 de enero de 2007

You've got mail

Me han pedido ayuda con la traducción de una carta. A pesar de que mi francés está oxidado (el idioma, porque el práctico ha quedado relegado al olvido), he podido comprobar que, con excepción de alguna palabra concreta, todavía conservo en la memoria los años de estudio (pasará lo mismo con el otro?).

Debo confesar que, mientras traducía, no prestaba atención al texto, me limitaba a darle sentido a las frases sin más. Ha sido luego, cuando he terminado, con calma, que he leído despacio lo que ponía. Y he sentido una pena inconmensurable porque no iba dirigida a mí, porque nunca, en mi vida, alguien ha sido capaz de escribirme algo tan bonito.

Tal vez soy yo, que quiero ver la belleza donde no existe, pero no, no puede ser, es lo más sincero y real que he leído sin pertenecer a la literatura de compra y venta. Una declaración de amor que, de tan sencilla, es colosal.

No voy a decir qué pone, para algo es privado, baste con decir que me ha emocionado, y eso es lo más que puedo decir sobre un escrito. Me ha hecho vibrar. Sin azucar añadido, ni conservantes ni colorantes, desde el corazón con humildad, ternura y autenticidad.

Este hombre, porque lo sorprendente es precisamente el género de la persona que ha escrito la misiva, ha desnudado sus sentimientos de tal forma que, solo por eso, ya se merece mi más completa admiración. Si hubiera más como él, posiblemente acabaría por creer que alguno puede redimirse en mi escala de valores.

En honor a ese idioma en el que hasta la palabra coliflor suena hermosa, me tomo la licencia de utilizar una de sus últimas frases:

maintenant, tournons la page sur de nouveau et plus beau jour...

Junto los dedos, pido un deseo
Un cuento largo, un beso fresco
Verdades nuevas, nuevos encuentros
No hay corazón que no sepa de frenos
Uno para no lanzarse a ese cuello
Otro para descubrirse pequeño
Otros mejor ni pensar en ponerlos





Fais moi une place - Julien Clerc

sábado, 20 de enero de 2007

Una terapia peligrosa

Una noche atípica. Como suele pasar, se aplicó la ley de Murphy, y si hace poco decía que cuando salimos Ra y yo desprendemos un aura tan negativa que nadie en su sano juicio se atrevería a acercarse, ayer ocurrió exactamente lo contrario; hasta me otorgaron el título de diosa... Por suerte, estaba apoyada en una columna, así que me evité dar un espectáculo público revolcándome por el suelo presa de incontenibles carcajadas.

Se rompió el maleficio, aunque no sé si debería definirlo como tal. Será premonitorio? Un deseo. Más que eso, una cuenta de años pendiente de saldar. Alguien muy especial cruzará el mar. Compás de espera. Nueve meses para una sola noche. Él y sus frases.


Hay gente que vuelve la vista al pasado cuando se siente sola, echan mano de antiguas agendas, teléfonos olvidados, con la esperanza de recuperar tiempos y afectos perdidos, sin reparar en que ese momento ya fue. Es un fracaso volver atrás. No me pidas ahora reavivar los rescoldos. Quemé mis naves junto con la oportunidad que se escapó.


Tal vez sea la ausencia de sentimientos lo que provoca tanta frialdad. Es posible vivir sin pasión? Sobrevivir quiza, pero si la has conocido, aunque sea una sola vez, la extrañarás a diario y, por mucho que reniegues de ella, te sentirás incompleto.

Ni me gusta ni me disgusta
Me es indiferente, me da igual
Ni es tan bueno, ni es tan malo
Le falta sustancia, lo encuentro normal
La falta de interés me está destrozando
Dame algo en qué pensar, para ir empezando
Dame una guerra donde luchar
Dame una meta donde llegar
Dame un motivo, dame una idea
Pero dame algo en qué pensar
Ni es barato ni es tan caro
Le sobra precio, le falta calidad
Ni lo tuyo ni lo mío
El término medio es la verdad
Intenta convencerme, inclina la balanza
Y haremos algo personal...


A question of lust - Depeche Mode

viernes, 19 de enero de 2007

Mentiras arriesgadas

Cuéntame, ¿qué vas a inventar?
Esta vez no va a resultar
¿cuánto tiempo tiene que pasar?
¿A quién crees que puedes engañar?

Existe gente empecinada, no ya en ocultar datos, sino en engañar descaradamente. Lo divertido es que se les ve llegar a distancia. Lo triste es que pretenden que te creas esas burdas mentiras, aún a sabiendas de que tu detector personal tiene encendida la luz roja desde hace rato y la alarma suena sin parar. Pobrecitos. Método a aplicar? Si no te importan en absoluto, y está claro que alguien así no merece el más mínimo respeto, que vayan diciendo, que crean que te has tragado sus embustes, por muchas ganas que tengas de escupirles las múltiples contradicciones que has encontrado en sus épicas aventuras, sonríe por debajo de la nariz, alza la ceja y calla. Qué más da? Total, tampoco te vas a casar con ellos... Quizá en algún momento se cansen de tanto inventar. Mientras no dejes que te afecte, estará bien.

¿qué secreto quieres ocultar?
¿En qué cárcel lo vas a encerrar?

Quien más quien menos, tiene algún esqueleto en el armario. Los míos me pegan unos sustos de vez en cuando... Asoman sus falanges a través de la pared donde los tengo tapiados para saludarme y recordarme que, por muy escondidos que los tenga, siguen ahí. Ya puedo echarles toda la cal que quiera encima, que no consigo que desaparezcan.

No soy la única, ni la que peor lo llevo. Al menos pertenecen a un pasado lejano. Nunca podría ser reina, pero no me lo tendrían en cuenta para ser presidenta del país, porque cosas peores se han visto.

Si al final todo se sabe
y cada jaula tiene su llave...

Como dice la canción, al final todo se sabe. Y es peor la vergüenza que van a pasar que lo herido que se pueda sentir tu orgullo si no has dejado de dudar por un instante. Como acaba la historia? Tú te habrás divertido igual, pero ellos se van a sentir muy solos, porque ya se sabe, quien siembra engaños, recoge desconfianza.

Mírate, tienes que cambiar
deja de jugar, con la ambigüedad

Si no se aclaran, es su problema. Ni se te ocurra preguntarles qué esperan de tí, porque te encontrarás con una especie de cruce entre Pedro Reyes y Mariano Rajoy intentando explicar el debate sobre el estado de la nación, con lo que acabarás peor que un ovillo que haya pasado por las patas de un gato y, por si fuera poco, con dolor de cabeza. En su momento ya verás claro por donde van los tiros, eso sí, te propongan lo que te propongan, ejerce tu prerrogativa de jugar al despiste, muéstrate esquiva y, por descontado, no accedas, que siempre saldrás perdiendo.

Por la boca...

Love and Hapiness - Al Green

jueves, 18 de enero de 2007

In & Out

Hay algunos tan de izquierdas que ni para conducir utilizan la diestra.
Deberían concederme un título honorífico en la rae por mi cruzada personal en favor de la preservación del lenguaje que, por lo que observo, está en vías de extinción, como el felis pardalis, solo que él quizá lo tenga algo mejor.
Estudiemos un caso:
- se puede vivir sin sentido con odio con rechazo a esta sociedad pero seamos como seamos somos producto del amor entre que nacemos y morimos en ese trayecto cada uno vive su parte la que le toca a igual que tu todos,,,si tuvieras que dar un valor a algo a que se lo darias,,,pues desde el amor ala guerra pasando por la enfermedad y el hambre ,y que nos queda solo lo material,,,,prefiero pensar en lo que no tenemos,,,el alma,,,,-
Ya sé que me gusta la retórica y que mis interlocutores le proporcionen material analizable a mi cerebro, pero que además se convierta en un ejercicio de lingüistica... Tan difícil es situar los signos de interrogación, utilizar puntos en lugar de comas, o un punto y coma, o punto y seguido? El resultado? cuando empecé a hacer preguntas porque esto era un galimatías, me contestó: - soy un caso interesante verdad - (interrogación? aseveración?) con lo que mi tolerancia sufrió un colapso y le puse punto final.

Alguien me dijo que no me fiara de las apariencias, que engañan. Con la excepción de los psicópatas que, por cierto, son sumamente inteligentes y por tanto, capaces de embaucar a cualquiera, aún a los temidos polígrafos que tan de moda están, la gente de la calle suele ser lo que se ve, lo que se intuye al primer golpe de vista o, porque no, de lectura. Y si uno es poco ducho para hilvanar una frase con un mínimo sentido, probablemente el resto vaya en consonancia.
Con un hombre estúpido puedes llegar a mantener una conversación sobre fútbol, coches o mujeres. Con una mujer boba no consigues hablar de nada.
Más dogmas. La imaginación no es proporcional al tamaño del pene (en los mentirosos adquiriría proporciones descomunales), aunque puede serlo en las maneras de utilizarlo.
De amor ya no se muere, pero el sexo conseguirá matarte.
Ya ves, a veces me canso de ser libre, de ser
libre para venderme y caer
muerto donde mi libertad prefiera,
siempre al otro lado de tu frontera.
"¿Sabes ese lugar que está entre el sueño y la vigilia? Allí es donde siempre te esperaré..."
The Knack - My Sharona

Descubriendo Nunca Jamás

"Somos seres egocéntricos hasta el último suspiro. Es inherente a la individualidad, una verdad que no puede negarse. Al fin y a la postre, todos vemos el mundo a través de la perspectiva personal de nuestros propios ojos."




Y en algunos, esa perspectiva está tan distorsionada que hasta se vuelven maleducados. Según mis hábitos alimenticios y por muchos aderezos que lleven, los segundos platos no están contemplados; cuanto menos si me convierten en uno. No es una circular, pero lo mismo puede servir de notificación para aquellos que creen que solo estoy cuando se les han terminado el resto de distracciones. Algún día...

Pero no, no permitiré que ninguna desconsideración altere la serenidad y energía positiva adquiridas recientemente. Om.

"Existe un equilibrio en la vida que ha de encontrarse, un equilibrio entre el yo y la comunidad, entre el presente y el futuro. Experimentar el gozo del momento comprendido en el contexto de los deseos a largo plazo."



Entre la abnegación y el egoísmo. Todo es armonizable, hasta las contradicciones más absurdas. Vivir el ahora sin apartar la mirada de lo que está por venir. Y eso no significa lanzarse a la aventura sin más, es ponderar si el triunfo momentáneo, los deseos irrefrenables que nos asaltan, están por encima de la consecución de un logro mayor en un futuro cercano. Compatibilizar los unos con el otro.

"encontrar tus distancias en el tiempo"

Como en uno de los insondables dibujos de Escher, alejarse para acercarse, bajar para subir, abandonar para retomar con más fuerza. Relatividad e ilusión. Nada hay cierto y, al mismo tiempo, todo es real. Distanciar los detalles aislados para obtener un conjunto. Conquistar espacios.

"¿Cuán a menudo permitimos que miedos, con frecuencia irracionales, paralicen nuestros movimientos?"

Anteponemos el temor a los sentimientos, aunque cada día nos enfrentamos a cuestiones que requieren más decisión por nuestra parte. Tan combativos en el mundo, tan apocados en la intimidad.

Gente que empieza y no acaba
que dice y no hace
que grita y no habla
gente que vive y no sabe


Secret Code - Angelo Badalamenti

jueves, 11 de enero de 2007

Abre los ojos

Estupefacta me he quedado al constatar que ha desaparecido de la página web un señor al que le tenía especial cariño. Me pregunto las razones que le habrán llevado a tomar semejante resolución...

Como ya he realizado mi buena obra del año (y qué obra!), puedo permitirme el lujo de ser todo lo perversa que quiera a partir de ahora. Y amenazo con serlo. Así, además de esquisto bituminoso (para vosotros pizarra negra), el próximo año me traerán grandes toneladas de lignito, antracita y hulla. Con tanto carbonáceo, si me dedico a refinarlo podré comerciar con barriles de crudo, me convertiré en emir de algún país de esos que son una manchita minúscula en el atlas y lo convertiré en paraíso fiscal, además de reserva natural para todo animal salvaje que pida asilo. No queriáis saber mis propósitos? Pues, por pedir, que no quede.

Si yo me comportara igual que algun@s, me criticarían precisamente por hacer lo mismo que ell@s. Hablaremos de intereses, dividendos y créditos a fondo perdido pero, ante todo, especial mención para los que creen que todo lo que se dice, hace o escribe sobre la capa de la tierra está destinado a su trascendental persona y para colmo, con la pérfida intención de ofenderles. Gente tan quisquillosa que en la frase: "mi mamá me mima" son capaces de detectar el ultraje más desmedido; tú lo habrás dicho con la inocencia y el candor propios del que se siente satisfecho por recibir cuidados maternales, mientras ellos le estarán dando vueltas en su cabeza y acabarán preguntándose si estás llamando desnaturalizada a su madre o algo peor. Son personas para las que prevalece su opinión, siendo totalmente reacios a cambiarla, por mucho que su discromatopsia les inhabilite para ver el carmesí que empieza a teñir tus mejillas cuando estás a punto de soltarles un sopapo totalmente meritorio por su terquedad recalcitrante.

Mi santa madre? Como aquí se depura mucho y uno se queda únicamente con lo que le interesa o le pica, tanto da que diga que está bien, mal o criando malvas.

Ahora les toca el turno a los de los empréstitos bancarios. Aquellos que cuando están mal o necesitan algo de tu persona llaman, escriben, los sientes a tu lado en todo momento, a veces tanto que hasta vas tropezando con ellos. La cosa cambia cuando están bien o tienen alguien más a quien recurrir. De pronto giras la cabeza y... zas! se han evaporado. Grandes amigos, por Tutatis! Y no se te ocurra pedirles un favor, porque encontrarán todas las excusas plausibles, o no tanto, para dejarte en la estacada. Tienen poca memória, y se olvidan con velocidad luminosa de cuanto has podido hacer por ellos. Agradezco al cielo tener pocos en mi haber, y menos van a quedar, porque a no tardar demasiado me desharé de ellos. Todos mantenemos a alguno así, como atesoramos objetos inútiles por el simple hecho de darnos pereza o lástima meterlos en una bolsa y dejarlos en el container más cercano. Nos decimos que está semi-nuevo, no funciona mal del todo... Plis, plas y fuera. Si no les damos uso y solo nos proporcionan cefaleas, para qué atesorarlos? Podemos reciclarlos o, mejor aún, se los presentamos a nuestro peor enemigo.

Sin labios ni caricias

qué boca podrás besar

sin arriesgar sentimientos

no podrás sufrir, no podrás amar.

Walk Away - Ben Harper

miércoles, 10 de enero de 2007

Sin perdón

Acabo de llegar a casa. Estoy sacando de la bolsa las compras efectuadas esta tarde con mi madre. Sigo pensando que debe estar muy mal para que le den morfina. Suena un golpe en la calle. Salgo al balcón, alguien grita y llora a partes iguales. Acaban de atropellar a su perro. Lo recoge en brazos y echa a correr, con desesperación. El conductor se da a la fuga. Un transeunte va rezongando en voz lo suficientemente alta para que se le oiga. Total, es un animal, qué más da. Se mete en el bar.





Hace poco me contaron otra historia sobre un perro. Cruzaba el semáforo juntamente con su dueño cuando un ciclista lo embistió. El dueño del animal, en un acto reflejo, agredió al ciclista, que se había saltado la luz roja; éste llamó a las autoridades y ahora el dueño del perro tiene que pagar una multa por agresión, además de los 2000€ por la intervención quirúrgica del animalito, al que le tuvieron que extirpar medio hígado. Y el ciclista? Nada. No hay leyes que los regulen, no están obligados a tener seguro contra arremetidas, ya seas bípedo o cuadrúpedo. Todavía no he visto ninguno que respete las señales. Después salen las asociaciones por televisión exigiendo derechos y carril bici.




Pero no se trata de ciclistas o conductores kamikazes. Se trata de los animales. De los que mueren cada día atropellados, envenenados o asesinados por sus congéneres en las peleas con apuestas; de los que son abandonados porque han crecido demasiado o porque arañan los muebles. De los que sufren porque sus dueños no consideran pagar para ofrecerles tratamiento médico. De las torturas que se les infligen a los toros en una corrida; de la diversión que proporciona tirar a un burro o una cabra desde un campanario, decapitar a un pato atado a una cuerda en lo alto, de la caza del zorro por simple pasatiempo, de la matanza masiva de lobos plateados, tigres, focas, serpientes, cocodrilos y demás para que la gente pueda lucir abrigos de pieles, zapatos y bolsos, de someter a electroshocks a los conejillos de indias, monos y otras especies en pro de la ciencia. Seguro que me olvido de muchos.


Se habla de guerras y de atentados. Todo el mundo a manifestarse. Quién se manifiesta por ellos?




Nunca me ha gustado la gente que no soporta a los animales. Si no tienes sentimientos para unos, dificilmente lo tengas para el resto.

Claros sentimientos - Hilario Camacho

sábado, 6 de enero de 2007

Cero en conducta

Enamorarse es bonito, seguro. Y muy pesado para los que te rodean, que te lo soportan porque son tus amigos y nunca te dirán que eres monotemático, aunque lo piensen y tengan ya la cabeza como el tambor del tamborilero por navidad de tanto escuchar tus arengas una y otra vez sobre las virtudes que adornan al ser amado. Tengo una amiga que pasa por esta fase. Y a mí el chico no me caía mal al principio, pero tanto oír hablar de él ha hecho que hasta los sudokus se conviertan en sopas de letras para formar su nombre... Qué hablamos de política? ya está con que si fulanito... De películas? lo mismo. Lo mete en la conversación, sea ésta la que sea, hasta que me dan ganas de: a) sacudirla hasta que se calle b) ponerle un bozal c) no volver a quedar con ella hasta que lo dejen, aunque no sé si este sería el mejor remedio, pues entonces vendrá el apartado de sollozos y recriminaciones. En fin, que estas fases uno debería llevarlas en silencio, como las almorranas. Si obviamente nos ponemos tan cargantes como lo veo ahora, desde una perspectiva neutra, mis más sinceras disculpas.
Además, las mujeres somos tontas. Un hombre, por muy enamorado que esté, y es una palabra que dudo entre en su limitado vocabulario, jamás dejará de ver un partido de fútbol, por poner un ejemplo, para quedar contigo. Nosotras, en cambio, somos capaces de los más inauditos sacrificios por estar con ellos. Algunas incluso renuncian a la religión; si, esa que se practica en los centros comerciales... Después, cuando todo acaba (porque todo, absolutamente todo tiene un fin) empiezan los reproches. Que si mira lo que hice por él... Meeeecccc! Error y de los grandes. No lo hiciste por él, lo hiciste porque tú querías estar con él, así que no confundas los términos, bonita.
"Es la locura, es la ternura
Nube sin cielo, ave de paso
Huye del miedo, siendo su espejo
No tiene dudas, pide la luna
Ella es la bruja de Blancanieves
De su manzana probar no debes..."
Si alguien piensa que soy un ser desalmado, vale.
Poco me ha durado la prórroga que concedía ayer. Ya véis, imposible cambiar. Tampoco es que quiera, me siento muy a gusto tal y como estoy, diciendo lo que pienso sin pensarlo mucho. Y no, no estoy pre, ni post, ni menstrual, ni ovulando, ni follo poco ni mucho, es que una es como es y tampoco pienso que sea de recibo eso de esperar encontrar un hombre que te cuide y te mime sin dar nada a cambio, que es lo que pretenden muchas aprovechadas. Aunque María y yo, con nuestra filosofía noctámbula acabamos decidiendo que la culpa, por supuesto, sigue siendo nuestra, pase lo que pase, por habernos emancipado, pero que conste que he escuchado versiones que dicen que estábamos mejor en la cocina y pariendo como conejas, más o menos como las infantitas. Realmente es tan necesario poblar el planeta?
Creo que prefiero las especies en vías de extinción...
"...Y se te han olvidado los sentimientos.
Tienes que empezar por resolver
Lo que tienes dentro
y no piensas casi en los demás,
qué más dará si mal o bien.
Mucho metrosexual y faltan besos
Y eso es lo que quiero, besos
todas las mañanas me despierten besos
sea por la tarde siga habiendo besos
luego por la noche hoy me den más besos pa' cenar..."
Carnival Town - Norah Jones

viernes, 5 de enero de 2007

Postales desde el filo

Hay personas que estarían mejor con las manos cortadas, así no podrían ir dejando en los blogs comentarios con las mismas propiedades que el agua: incoloros, inodoros e insípidos. Para decir estupideces y cursiladas, mejor juegas a la oca o aprendes ortografía que, por lo que detecto va escasa y hace mucha falta, como mi sangre. Para mañana deberían pedir urgentemente un trozo de hipocampo, pero igual se confunden al escribirlo y les traen un caballito de mar.

Seguro que acabo de cometer un agravio comparativo de lo más pavoroso y habrá quien arrugue la nariz. Pues como que me da lo mismo. Nunca he necesitado un corrector de textos, pero lo recomiendo fervientemente antes de dejar un escrito donde sea, porque la vergüenza que me produciría una correción al respecto sería no poca; claro que, si no tienen criterio para dejar comentarios, cómo pretendo que tengan vergüenza? Volviendo al cerebro, qué parte del mismo regulará esa función? Tengo que informarme más en anatomía... Joder, ya lo predice mi horóscopo, en el cual no creo, que me pasaré este año recopilando información de todo tipo para que no me sirva absolutamente de nada. Bueno, de algo sí que sirve, para que mis amigas digan que las hago sentir incultas, cosa que no me enorgullece pero tampoco me voy a echar las culpas por ser tan curiosa y tener buena memória. Al menos ellas no han tenido que pasar, como yo, por la bochornosa experiencia de tener que sentarse en las rodillas del rey Melchor delante de todos los compañeros de baile y además dejar que quede constancia fotográfica del hecho. Por si fuera poco, me he perdido el capítulo de Porca Misèria. Si esto no os compensa...
Después de un par de conversaciones hoy y un sms de ayer de esos que te deja la moral tan alta que eres capaz de levitar hasta donde silbas y un ángel te trae una tarrina de philadelphia para untar con las tostadas, creo que empiezo a estar predispuesta a conceder el beneficio de la duda a algunos ejemplares del sexo complementario. Un clavo quita otro clavo, siempre y cuando la nueva alcayata sea excepcional. Que exista o no ya es otro tema.
Y entre tinieblas de fiebre se abre paso la luz
es como una resaca contagiosa y común
que te vuelve a recordar
qué solo estás, qué solo estás
en medio de tanta gente
qué solo estás
High and Dry - Jamie Cullum

jueves, 4 de enero de 2007

Buscando a Nemo

Estamos de paso en este mundo. Tal vez por eso hace seis años que sigo sin abrir las cajas de libros que habitan debajo de la cama. Son ejemplares que no he tenido el valor de leer más de una vez, como ese tostón en dos tomos de Maxence Van der Meersch; luego se quejan de Guerra y Paz.

Noche de luna llena, de la diosa de las brujas y de la magia, la que aconseja tanto a vivos como a muertos. De la única con poder para conceder o negar lo que solicitaban los mortales. Noche de oscuras visitas, de inaudibles llamadas, reptando en las sombras para sacar de sus madrigueras a los temerosos. Miedo a qué? a quién? Tanto cobarde y tan poco tiempo para darle sentido a todo.

Nada, que desde que regué accidentalmente el teclado, la letra l sigue quedándose enganchada, y eso que hasta lamí la tecla para quitarle los restos de bourbon...
Sorprendido me han las sábanas térmicas. Ya no tengo que estar subordinada al pijama, cosa que me molestaba enormemente pero hasta ahora venía haciendo debido al frío polar. Si tuviera al inventor de semejante maravilla delante, le besaría.
Cuando he escuchado el comentario esta mañana en Happy Books no me lo podía creer. Personalmente, la obra de Patrick Süskind no me gustó nada cuando lo leí, pero que alguien vea el libro y con cara de extrañeza pregunte: " éste no es el de la película?" ya me parece demasiado.

Como cantaba Julio Iglesias, la vida sigue igual y yo añadiría que el hatajo de incultos crece día a día.
Ra les pidió en su carta a los reyes magos algo para mí, pero le mandaron una misiva donde alegaban no sé qué sobre la paz para negarse a traerme una valla electrificada y minas antipersona...
Mi estado premonitorio sigue en funcionamiento. Si la lotería del niño acaba en lo que le dije ayer a mi tío, dejará de creer en casualidades. Y es que las casualidades no existen. Cuando aparecemos en la vida de alguien, o aparecen en la nuestra, es por algo. A veces dejamos historias incompletas, como también pasa con algunos libros, donde quedan preguntas en el aire, pero para unas y otros tengo puesto un punto de libro en el lugar donde corresponde a la última página escrita, a la espera de terminarlos de alguna forma; si puede ser, con un final que me parezca plausible porque, ya se sabe, conmigo no sirven las medias tintas, siempre exijo respuestas para todo, no sea que vaya a malinterpretar algo.
"puedo avanzar atrás
pasar del porvenir
cuadrar un círculo
llegar al infinito
y demostrar que dos por dos son tres"
Creo que mejor te digo adiós - Hilario Camacho
PD: Para tod@s l@s Dori que habitan el planeta

martes, 2 de enero de 2007

Magnolias de Acero

No se me ha perdido el unicornio azul, pero la minifalda roja ha tomado las de Villadiego. Será bandarra! Revisados el armario, el cubo de la colada, la lavadora y hasta el ala sur, por si la hubiera dejado en la pinacoteca, junto al piano o encima de la mesa de billar. A no ser que haya salido de casa vestida para matar sin ser consciente de ello, empezaré a pensar que tiene vida propia y se ha esfumado por sus propios medios. Pues va lista, con tanto mercadillo, la sustituyo en un tres i no res.

Mi agradecimiento por las llamadas, sms y correos deseándome un buen 07. Para los maleducados que ni siquiera son capaces de felicitar las fiestas, ya pensaré un justo castigo.

Ayer tuve ocasión de comprobar que puedes ser muy bueno para algunas cosas y, sin embargo, un desastre en otras. Conocí a una juez. Ejerciendo será estupenda, pero como madre es atroz; no he visto niños más irrespetuosos. Ley y orden quedan olvidados en la puerta de los juzgados, pero ya lo dicen, en casa de herrero... Al igual que esta señora no tiene capacidad educativa, las hay que extravían raciocinio y cordura en cuanto les pones un hombre delante. Sea por necesidad (si, las mujeres también tienen, de diversos tipos), sea por aburrimiento (y de eso hay mucho) son inconscientemente capaces de liarse con cualquier cosa; y cuando digo "cualquier" lo hago con total discernimiento, si no, de qué una mujer independiente, económicamente solvente, medianamente inteligente, elegante y culta metería en su cama a un pazguato con menos luces que una bombilla de madera y que ni siquiera se ducha para acudir a una cita, amén de ser un rijoso granujiento. Con la sola descripción me produce hasta asco... Ya puede tener el elemento un diamante en el prepucio, que para llegar a eso, se ha de ser poco escrupulosa y tener una cuota extraordinaria de imaginación. No me extraña que después de semejantes aberraciones perpetradas por algunas féminas, el sujeto presuma por ahí de sus hazañas en el tálamo. Aunque bien podría ser que todas esas gestas fueran producto de la entelequia del susodicho que, a falta de realidad o, lo que es lo mismo, de no comerse una rosca, haya concebido todas estas historias con el propósito de darse empaque, que donde el premio es mucho, el atrevimiento lo es más.

Hay hombres que tienen la facultad de decir lo más inadecuado en el momento menos oportuno y, por consiguiente, mantener una conversación con ellos origina en mi organismo elevadas dosis de vitriolo. En particular conozco a uno que cualquier día de estos va a saber la sincera opinión de mi hígado sobre su pudiente persona, con lo que tendrá fundamentos más que suficientes para visitar al mentalista, y no me refiero a Anthony Blake . Lo peor es que sus exabruptos verbales no son fruto del ingenio, lo que resultaría gracioso, sino de la vulgaridad que circunda su cerebro.

Por qué será que, como decía Lope de Vega, es costumbre de amor querer que sea inferior lo hallado? Una gran parte de "ellos" se siente atraído por la materia gris pero, al igual que en los inicios puede subyugarles, acaba por ser lo que más les repele, quizá porque a la postre se acaban sintiendo inferiores (unos porque lo son ciertamente, otros porque son proclives a las manipulaciones y el resto no se sabe muy bien el motivo) por lo que acaban con barbies estrogenadas y lobotomizadas.

Mi otro héroe
Yo no quiero domingos por la tarde
yo no quiero sembrar ni compartir
Yo no quiero calor de invernadero
yo no quiero contigo ni sin ti
Devil my care - Diana Krall