viernes, 26 de octubre de 2007

Anexo al concierto

No es que me haya olvidado, es que merece un apartado exclusivo. Cantó una canción de Noel Nicola, en homenaje a ese trovador que fué, junto con Silvio y Pablo, uno de los fundadores de la Nueva Trova.



... Y me enamoré de la canción.


Es más, te perdono - Noel Nicola

Te perdono, el montón de palabras
que has soplado en mi oído

desde que te conozco

Te perdono tus fotos y tus gatos,

tus comidas afuera,
cervezas y cigarros,
es más
, te perdono
andar como tú andas,

tus zapatos de nube,
tus dientes y tu pelo
Te perdono los cientos de razones,
los miles de problemas,
en fin, te perdono no amarme...
Lo que no te perdono
es haberme besado
con tanta alevosía

(Tengo testigos:
un perro, la madrugada, el frío),

y eso sí que no te lo perdono,
pues si te lo perdono...
seguro que lo olvido.

BTM 23/10/07 21:00 Silvio Rodriguez

19:59
Con mi puntualidad extrema y más en casos como este, estoy delante de la puerta de entrada del BTM, o lo que antes era el palacio de deportes de bcn. Dejo el bolso en el suelo (sufriré con estoicismo la bronca de Maria cuando lo sepa), me encasqueto el mp4 y me dispongo a esperar a que abran las puertas del recinto, porque pese a que llevo más capas que una cebolla, mis manos empiezan a presentar un color blanco azulado debido al frío. Mi peor temor en este momento? que en pleno concierto, en una de esas maravillosas baladas que canta Silvio, sufra un violento y molesto ataque de tos.

20:30 Empieza a estar moderadamente lleno. La media de edad está por encima de los treinta y muchos y el acento dominante no es el castizo precisamente. Los que se han despertado tarde hacen cola en las taquillas. Algunos avispados aprovechan para cenar, algo que no he tenido en cuenta. Espero salir tan ahíta de acordes que no me importe el hambre.

20:45 Ya ha sonado el primer timbre de aviso. Los de la primera fila se quejan ya que el escenario queda por encima de sus cabezas y necesitarán sesiones de fisioterapia para recuperarse (o aprovechar para ingresar en la comunidad de los padaung) Les ofrecen un palco algo más alejado, pero acaba por vencer el hecho de tener a Silvio a unos 5 metros. Desde la segunda fila, dónde estoy situada, no tengo problemas de visibilidad.

Hoy no hay restricciones de ningún tipo. Permiten grabar, hacer fotos y acercarnos al escenario cuantas veces queramos.



Salen a escena Rachid López, Maikel Elizarde y César Bacaró (los componentes del grupo Trovarroco) y nos ofrecen una de sus composiciones que, al mismo tiempo, sirve para templar los instrumentos. Después aparecen Oliver Valdéz (percusión), Niurka González (flauta) y, sin más dilación, él. Jersey azul, muy ancho, muy de estar por casa.

Empieza con "El necio" - yo seguiré soñando travesuras (acaso multiplicar panes y peces) - y de ahí un repaso a su extensa trayectoria musical.



En completo desorden:

"Rabo de nube", "La maza", "Mariposas", "Quien fuera", "Días y flores", "Canción del elegido", "La era está pariendo un corazón", "Angel para un final", "Canto arena", "Historia de las sillas", "Escaramujo", "Expedición".



Con "Óleo de mujer con sombrero" la gente se soltó la melena y se puso a cantar (servidora también) y él nos dejó que le acompañaramos en ese recorrido por toda una vida de canciones.

A medio concierto presentó a Karel Garcia, que interpretó un par de temas, mientras Silvio y compañía se daban un pequeño respiro. Después, otra vez al ataque. Bromas sobre componer en Madrid o Barcelona, anécdotas como la de la fan que lanzó un unicornio al escenario y otra aprovechó para decir que por fin habían encontrado al que se le perdió...; creo que disfrutamos de uno de sus mejores conciertos.

Con "Ojalá", "Playa Girón" y "Pequeña serenata diurna" se despedía de un público entregado por completo.



¿Por qué la gente siempre pide las mismas canciones? ¿es que solo se saben esas? Me gustó que el repertorio no estuviera únicamente constituído por lo que más le piden, y todavía me habría gustado más si se hubieran incluído canciones como "Te conozco", "Abracadabra", "La guitarra del joven soldado", "Juego que me regalo un 6 de enero", "Casiopea", "Desnuda y con sombrilla", "Por todo espacio, por todo tiempo", "Lo que quisiste ser", "Derecho humano", "Quédate", "Camelot", "Verónica del mar" o "Más de una vez"

Dos horas y algo más de propina. Gente de todas las edades (hasta un niño al que se escuchaba llorar entre canción y canción), experimentando emociones distintas y al mismo tiempo iguales, todos deseando que no terminara.

lunes, 22 de octubre de 2007

Extreme justice

Desde que mencioné a Scarlett Johansson no se me iba de la cabeza que la había visto en otras películas mucho antes de que fuera la musa de Allen. He confirmado mis sospechas. "Ghost World" y "El hombre que susurraba a los caballos" entre las más conocidas.



La justicia será ciega, pero es sabia. Hoy le ha dado el campeonato del mundo de F1 a quién más se lo merecía. Hamilton ha hecho cosas tan disparatadas en los dos últimos grandes premios que parecía que no quería ganar, y la verdad, me alegro de que no sea "memo" quien se haya llevado el gato al agua. Así al menos no tendremos que estar escuchando ad aeternum su hazaña.

Tres películas:

"Ciudad en celo" O porqué los argentinos tienen esa fama...
"Hotel Tívoli" Un encendedor con muchos quilómetros a cuestas.
"Confianza ciega" Que te enseña, precisamente, lo contrario.

Una serie con director de lujo para su episodio piloto: Spike Lee. Un actorazo en el papel principal: James Woods. Las máximas de este abogado poco ortodoxo: “Un juicio es la guerra y perder es la muerte; ganar es lo único que cuenta”; “la verdad es relativa, escoge la que más te convenga”; “en un juicio con jurado solo hay 12 opiniones que importan y la tuya no es una de ellas”. Estoy hablando de "Shark".

Dos libros:

"Capitán de las sardinas" (Manuel Manzano) La culpa de todo la tienen un periquito con sobrepeso y un chihuahua con deficiencias cardiorrespiratorias. "A ver, Nicodemo, si anda como un pato, huele como un pato, habla como un pato y lleva un Kalashnikov bajo el brazo y una cartuchera colgada del cinto repleta de balas trazadoras, ¿no será un pato algo cabrón?"




viernes, 19 de octubre de 2007

The Desert Rats

Llevaba horas intentando comunicar con el departamento de atención al cliente de Dell. Dios! por qué la gente se empeña en comprar sus impresoras, con los problemas que tienes luego para que te hagan caso? que te solucionen un error (suyo) lleva semanas! Todo el proceso ha sido tan absurdo que merece capítulo aparte.


El interior de mi cabeza parece un puré de guisantes. Literalmente espesa y verde. Si, uno de esos resfriados que te atormentan sin dejarte respirar y confieren a la voz ese tono gangoso que hace que los demás se rían y tu no le encuentres la maldita gracia. Además, tengo tanto frío que no solo he sacado las sábanas térmicas sino que hace ya dos noches que me arropa el nórdico (el edredón, al guaperas vikingo lo empeñé para pagar el seguro de la moto).

Leo a Osho y su filosofía budista sobre lo positiva que es la capacidad de sorpresa. Pues a mi me sorprenden a diario! Y no, nada del tipo buuuuh en plan susto, los que tienen la facultad de dejarme patitiesa son mis congéneres. Nunca te acostarás sin pensar -coño! de lo que se entera una! que sea bueno o malo ya no lo analiza el budismo, lo que cuenta es que te quedes perpleja.

Hay días en que pienso que estoy jugando una partida de Vampire. Supongo que si tuviera que escoger, sería una Ventrue por aquello del poder, que siempre va bien detentarlo, aunque no hagas ostentación de él. Mire hacia donde mire detecto maquinaciones e intrigas, alianzas temporales que se romperán en el preciso instante en que los objetivos se hayan concretado, por eso me acuerdo del rol. A veces parece que es indispensable pactar, por indeseable que te parezca el sujeto con quien te alías; ya habrá tiempo, cuando nos de la espalda, para rebanarle el pescuezo. Como observadora, ver las confabulaciones que se van gestando es divertido; cuando intentan meterte en el ojo del huracán tienes dos opciones: o te metes de lleno y con un poco de suerte apareces en las antípodas o practicas las técnicas de evasión; total, hagas lo que hagas seguro que saldrás, como mínimo, zarandeado
.

Cuando la gente tiene demasiado tiempo para pensar, cagada pastoret.



miércoles, 10 de octubre de 2007

Frecuency

Qué extraño! la palabra que más dispuesta a salir parece es velociraptor. Izo la cesta del suelo y la araña escapa buscando otro oscuro escondrijo. Por qué no tengo ni una sola composición de Nyman en el trabajo? Le doy la vuelta a los calendarios. No apetece leer. El verbo respetar. Dónde dejé la llave de las esposas?






Cuando algo se tuerce es difícil enderezarlo, por mucho que intentes utilizar martillo, tenazas o soplete. Las personas no estamos hechas de maleable cobre, sino de plomo y algunos, además, son igual de pesados. No habré visto atacar naves en llamas más allá de Orion a no ser en sueños, pero lo que sí veo a diario es la naturaleza humana y no suelo equivocarme al ponerle etiquetas, así que me regodeo cuando reconocen mi ojo crítico.

No sé, algunas veces creo que he vuelto a la guardería en la que nunca estuve (porque en mis tiempos no existían los parkings de niños), con tanta rabieta infantil suelta. Otras me siento receptáculo de deshechos, guardamuebles, urna de cenizas aún tibias. Quizá por eso no me gusta la gente, tienen la insana tendencia a depositar en el prójimo toda la inmundicia cerebral que acumulan, como si fueras una planta de reciclaje, solo que tú no lo eres y no puedes separar aluminio de cristal, orgánico o papel, empaquetarlo y darle otro uso. Bien, eso no es del todo cierto; utilidad tendrían, pero buena... la ley Miranda, tan usada en los EUA se me quedó incrustada en el cerebro hace mucho tiempo. Lo del abogado no es necesario, me acabé leyendo el código penal por no tener nada mejor que leer. Que interrumpan mi contemplación de las musarañas, el momento mágico de una canción o, simplemente, la inapetencia a vocalizar, debería estar penado por ley. O ser inconstitucional.


Una apostilla: No os perdáis la representación de la obra "Los mejores sketches de Monti Python" que representan en el teatro Villarroel hasta el 21 de este mes. Hacía tiempo que no reía tan a gusto. Solo para amantes del humor más inglés.


Como muestra, un botón. (Es lo que llevo silbando desde que salí del teatro)


lunes, 1 de octubre de 2007

La cité des enfants perdus


Tenemos un patio de luces donde salimos a fumar. Aquí cae de todo: pelotas, fregonas, piezas de ropa... pero también se ve el cielo y las copas de los árboles de la calle. En uno de esos "recreos", al dirigir la mirada hacia arriba, me paré a observar las nubes. Unas se desplazaban despacio, encaminándose al mar, perezosas, como ausentes, mientras otras, que de allí venían, daban la impresión de querer embestir a las que iban a encontrarse por la manera de abalanzarse sobre ellas, sobrepasarlas y seguir su camino velozmente. Después de la "colisión" solo quedaron unos pocos jirones, uno de ellos adoptando forma serpentina, retorciéndose en volutas hasta desaparecer.

Esta semana ha tenido de todo. Sueños extraños presididos por la presencia del agua, un acto de caballerosidad debido al frío y mi primer cabreo monumental por motivos laborales; sin olvidar la intuición hiperdesarrollada, que suele ser normal por estas fechas, teniendo a la vista el 31 de octubre.

Es bien cierto que lo que no nos gusta de los demás es el reflejo de nosotros mismos. Observando a los que me rodean aprendo a diario. Nos preguntamos el porqué de las cosas cuando sabemos que no obtendremos respuestas, en lugar de mirar hacia delante y no perder el tiempo preocupándonos por lo que ya ha sucedido. Los ¿qué he hecho yo para merecer esto? o ¿por qué a mi? están de más. Quizá si creyera en el karma establecería una correlación entre pensamientos, palabras y obras realizadas en vidas anteriores o incluso podría retrotraerme a mi infancia y adolescencia para saber las causas y los efectos posteriores. Tanto karma, que si tus actos anteriores determinarán lo que te suceda después, cuando desde siempre hay una frase que resume perfectamente siglos de enseñanzas budistas: a cada cerdo le llega su San Martin. Pero ocurre que no creo en que todo tenga que ver con lo malos que hayamos sido, sino en malas decisiones tomadas. La vida es una línea recta que a veces se ramifica, y solo depende del ramal que tomemos en ese momento. Os acordáis de los libros que venían con varios finales? En un momento dado, tenías que escoger de qué forma actuaba el protagonista, si era A, ibas a la página 32, si era B a la 45; de ahí volvían a presentarte varias opciones y así sucesivamente. Y solo una de ellas te llevaba a un final feliz. Nadie nos obliga a tomar el camino A o B, los responsables somos única y exclusivamente nosotros. Si lo hacemos mal, nos toca sufrir las consecuencias de nuestra pésima gestión.



Hay gente que se merece una patada en el culo. Por haberlo hecho de pena, por seguir haciéndolo igual de mal y por no haber aprendido nada en el camino.