sábado, 25 de febrero de 2012

Preguntas poderosas

Empecé el curso de coaching en la semana más difícil, la de las emociones.

Joder si fue emotivo! Nuestro primer ejercicio consistió en sentar un objeto que nos perteneciera en una silla y nosotros frente al objeto, actuando como observadores lejanos, visualizarnos en ese él y contar al resto del grupo qué veíamos en esa persona/objeto.

Mis compañeros solían empezar con un: veo a una persona fuerte, con ilusión, con ganas de hacer cosas... hubo algunas lágrimas, interrupciones debidas a la emoción que reinaba en la sala, empatía...

Yo no pude hacer el ejercicio. No fui capaz. Veía mi anillo y pensaba que iba a inundar la sala de lágrimas, porque yo no visualizo en mí a alguien fuerte, ni con ilusión, ni con esperanza ni con nada de nada. Al menos no ahora. Así que mi coacher se quedó sin saber cómo me veo interiormente, aunque después me dijo que las cosas que no se dicen también son importantes.

Otro de nuestros ejercicios fue colocarnos en círculo y por turno, cada uno de nosotros debía estar en el centro del círculo mientras nuestros compañeros le decían lo que les inspiraba. Palabras asertivas. Eso también fue difícil. Sentirse el centro de atención, escuchar lo bueno que opinan de tí los demás fue avergonzante. Moraleja? Estamos mucho más acostumbrados a escuchar lo malo que los demás piensan sobre nosotros. Y cuando nos dicen algo bueno actuamos como si no lo mereciéramos.

También tengo un ángel allí. Ella me apoya, me transmite confianza cuando me siento apática o me ayuda a reír cuando estoy triste. 4 horas al día durante 4 días a la semana.

Compartir este tipo de ejercicios hace que te sientas unido inmediatamente a gente a la que ni siquiera conoces. Bien, ahora ya nos conocemos mucho, después de tres semanas compartiendo emociones, algunas de ellas especialmente duras, se ha establecido una corriente de mutua simpatía. Evidentemente, con unos más que con otros, pero eso está asumido, nunca puedes ser querido por todos ni quieres a todos por igual.

Ésta semana acabaron el curso algunos de nuestros compañeros, fue triste, porque saber que el lunes veremos caras nuevas, con los lazos que ya teníamos establecidos, no será lo mismo. De todas formas, seguiremos en contacto por email, teléfono y siempre nos quedará el currículum que hicimos entre unos cuantos para dejar en el aula como muestra de nuestro paso por allí.

Incluso tuvimos dos regalos. El primero, una frase escrita para cada uno de nuestros compañeros, incluidas las coachers, el segundo, una sorpresa: un llavero para los chicos y las coachers y nuestra inicial para las chicas, que uno de los estudiantes tuvo el maravilloso detalle de regalarnos.

Os dejo un vídeo que nos pusieron y que nos impactó.

miércoles, 1 de febrero de 2012

The Final Cut




 

La sabiduría popular siempre ha defendido la teoría de que segundas partes no son buenas (a veces incluso ni las primeras). Y la sabiduría popular ciertamente es sabia.

Decidí empezar un nuevo blog para evitar a alguien. 

Me han acusado de crear mis propios problemas por escribir sobre temas personales en público.

Maldito facebook 

Mi última confesión "personal": Todos los hombres de mi vida, en un momento u otro, han mentido (a veces han compaginado maravillosamente la mentira y el engaño), así que gracias a ellos he aprendido a desconfiar. Necesito justificantes de honestidad y un aval para las verdades. A veces los justos pagan  por los pecadores, pero la vida no es justa y a fin de cuentas, la que más caro ha pagado por todo ésto he sido yo.

Algunos se arrepienten después de un tiempo y quieren volver. Para qué? Para volver a mentir? No gracias.

Me río ante esa repetitiva frase: eres lo mejor que me ha sucedido en la vida. Si realmente yo soy lo mejor, vuestras vidas son patéticamente miserables.

David por favor, no insistas. No quiero hablar contigo. No quiero saber absolutamente nada más de tí. Habla con un psicólogo y desaparece de mi vida. 

Sven Hasel R. tiene una relación desde el 23 de Octubre. Pero entre pelea y pelea con su ex mujer parece que no se olvida de mí. Hasta qué extremos se puede llevar el engaño! Tú también perteneces al pasado. Deja de lamentarte por lo que no supiste ni quisiste mantener con tus mentiras y olvídate de que existo.

Mis buenos amigos no se han dado cuenta de que he cerrado mi cuenta de facebook, están demasiado ocupados con otras cosas y tampoco leen el blog. Si decido derrumbarme van a pedirme que por favor espere hasta que ellos tengan tiempo para escucharme.

La verdad es que ya no quiero escribir ni compartir nada.

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