dilluns, 19 de setembre del 2016

Atenas III

Día 6 Jueves 1


El jueves tomamos el ferry desde el puerto de Piraeus para acercarnos a la isla de Egina



Las gaviotas siguen al barco y algunas son lo suficientemente osadas como para coger comida de la mano de los turistas. 



Desembarcamos y pusimos rumbo al templo de Aphaia



Junto con el Partenón en Atenas y el templo de Poseidón en Sounio, constituyen el triángulo sagrado

En Egina tuvimos una comida típica griega, pero no me pidáis fotos, porque no sé qué he hecho con ellas. 


Después de comer nos fuimos a la playa Aghia Marina




Una parada para ver el macro monasterio Aghios Nektarios, en el cual no entramos porque te obligaban a ponerte unos chales (no puedes entrar con los hombros descubiertos) que a saber quién se habría puesto antes.




Día 7 Viernes 2

Tocaba otra salida importante para ver el Istmo de Corinto



Por desgracia, no pude ver a ningún barco pasar el canal, pero solo imaginar el poco espacio a cada lado da miedito. 

Mycene (la ciudadela de Agamenon y Clytemnestra) 

Únicamente alguien inteligente adivinó por qué había hecho ésta foto



La puerta de los leones















Los griegos creían que la ciudad había sido fundada por Perseo

Qué manía con construir en lugares altos!



El tesoro de Atreo o tumba de Agamenón construido en forma de bóveda o Tholos desprendía un mal karma... 



Dónde se puede ver una parte del dintel de la entrada, así como otras muchas cosas? En el British, por supuesto. Los ingleses ahí, expolia que te expoliaré en Grecia, Egipto o donde les venga bien. 

Desde Micenas nos fuimos a Nafplio (aún ahora me cuesta pronunciar el nombre) que es un pueblecito costero precioso y fue la capital de la Primera república helénica y reinado de Grecia. 


Desde el puerto se ve la antigua prisión del fuerte Bourtzi o comúnmente conocido como el Alcatraz griego.



El castillo Palamidi



Día 8 Sábado 3

Quedamos en Gazzi por la mañana para ver la factoría (el edificio iluminado por la noche es bonito, pero un lugar nada recomendable para pasear)





Uno de los rincones entrañables del barrio


Visitamos el sitio arqueológico de Kerameikos y el museo




Yo también me pregunto qué hacían los templarios en Atenas


Un toro con los "atributos" bien puestos




Llegamos al templo de Hefestos y, en mi opinión, el más perfecto. Quizá porque no se le conoce ninguna construcción anterior y es uno de los mejores conservados



Siguiendo la ruta, visitamos la Stoa de Átalo



Hicimos un pequeño receso para comer en el barrio de Monastiraki, donde puedes encontrarte con  dragones y brujas





Siguiendo con nuestro periplo, acabamos en La Torre de los Vientos



Un breve descanso en el hotel y vuelta a la calle ya que habíamos quedado para subir al Monte Filopapo

Desde éste punto se contemplan las mejores vistas de la Akropolis, y si es de noche, aún mejor. 


De lejos gana mucho








Acabamos la noche cenando y tomando unas copas en la terraza del centro cultural Onassis



 Hytra

Atenas II

Dia 3 Lunes 29

Estaba decidida a subir al monte Lycabettus, así que salí del hotel, paré en la primera Bakery que encontré y me pedí un capuccino, botella de agua y una napolitana de chocolate y plátano para darme energías. Enfilé Venezilou, pasé por delante de la National Library y la Universidad, subí hasta Akadimas con Kanari y dale que te pego a subir hasta llegar a la calle Ploutarchou en Kolonaki. La calle de marras tiene más escaleras que la Sagrada Familia!


Antes de entrar en el teleférico tuve que parar a recuperar el aliento y a que el hígado volviera a bajar porque lo tenía a medio esófago. 


Mientras esperaba a que se pusiera en marcha vi un grillo que por desgracia fue a parar justo debajo de la barrera que permite el paso al teleférico. Me pasé toda la subida al monte pensando en el trágico final del pobre animalito y en que nadie, absolutamente nadie miraba al suelo. 

Las vistas desde arriba son impresionantes y merece la pena la penitencia de la subida. 














Fue toda una sorpresa encontrar a Sant Jordi en un par de cuadros dentro de la iglesia ortodoxa que hay en la cima. 


Encendí una vela por mi familia, que aunque una no es religiosa no está de más por si acaso.

De ahí otra bajada y subida de escaleras para llegar hasta el teatro, que no se puede visitar, pero te encuentras unas piernas esculpidas en plena montaña lo que no deja de ser sorprendente. 


De vuelta al teleférico y a seguir la ruta que me llevó a la residencia del primer ministro pasando por Aristodimou y el hospital, la National Gallery, el conservatorio y National Gardens donde me costó horrores localizar el jodido lago central. Hasta llegué a pensar que era una broma... No necesitan ningún laberinto, puedes pasarte 2 horas dando vueltas sin verlo entero.


Ya de vuelta, me pasé por la catedral, que tras muchos años de obras de restauración, vuelve a estar abierta al público. 


Por la tarde me fui de excursión por 28 Oktovriou hasta Moussio donde se encuentra el Museo Arqueológico nacional y la Universidad Politécnica. 


Esto es aferrarse con fuerza...



Continué por Marni hasta Larissa, donde está el Carrefour más patético y lamentable que he visto nunca. Después me enteré de que lo han vendido y de Carrefour solo tiene el nombre. 

Una estación peculiar donde las haya



De ahí en metro hasta Akropolis, donde quería deambular por el museo pero los lunes cierran a las 16h y además algo estaban haciendo porque sólo dejaban entrar a gente muy trajeada, había un montón de coches oficiales y otro montón más de policía. Como se me habían ido los planes al traste empecé a subir hasta el monte Filopappos en la colina de las musas. A medido camino, la prisión donde murió Sócrates 



A esas alturas yo también sabía que no sabía nada, cuanta caminata, por Zeus!

Pero desde la cima tienes una vista del Herodeon, Partenon y Akropolis que quita el aliento.


Cansada más allá de lo indecible, inicié la vuelta al hotel para un merecido descanso.

Dia 4 Martes 30

He subido a la Akropolis! Creo estar escuchando la pregunta -Y qué tal?-  pues bien, pero si he de ser sincera, me gusta más de lejos. Quizá sea debido a la gran cantidad de gente, al calor infernal, a las grúas que afean la estructura, a las vallas que no te permiten pasear entre las columnas, al cansancio acumulado o un compendio de todo ello pero... m'ho imaginava més bonic. Aún así, es impresionante. 
El problema es que está todo vallado y no pude tocar piedras, las de verdad, no las que se encuentran a pie de suelo para que todo quisqui pueda decir que ha tocado las columnas del Partenón.


Por supuesto, las cariátides que se encuentran en el pórtico no son las de verdad, las originales están en el museo. 


Lo mejor de todo fue tener una cicerone excepcional que me iba desgranando la historia de forma sencilla y amena. 


Imaginad cómo eran en la antiguedad el Parthenon, Propylaea, el templo de Athena Niké, Erechtheion, Herodeon o el teatro de Dionysus... 


Desde Plaka nos encaminamos hacia el Arco de Adriano 

el templo de Zeus Olímpico 


de ahí al Zappeio 

 

y al Panathenaic Stadium o estadio olímpico.



Parada para reponer fuerzas en un bar donde te sientes como en casa


De vuelta al hotel, encuentras una tienda de lanas que ha hecho forros para los bolardos, así, tal cual. 


Día 5 Miércoles 31

Después de los días de cansancio acumulados, el miércoles tocaba un poco de relax. Y qué mejor que irse a la playa y bañarse en aguas cristalinas? 

Legraina's beach


No, no estaba fría y sí, había millones de erizos

Al atarceder, visita al templo de Poseidón 


la puesta de sol desde Cabo Sounio se convierte en algo memorable.



Ellos tampoco querían perdérsela, aunque la discusión era acalorada


Como colofón, me llevaron a comer Sovlakia, que debo decir no fue de mi agrado, pero no porque estuviera malo, sino por lo rarita que soy con la comida. 


Atenas I

Día 1 Sábado 27

Era la primera vez que viajaba sola fuera de España. Se me hizo raro no tener a nadie esperando en el aeropuerto o quizá más bien no tener a nadie con quien comentar la primera impresión.
Después de un despegue y aterrizaje perfectos aunque un no tan perfecto viaje debido a la estrechez de los asientos y a una parejita coreana de lo más molesta,  tomé el bus para llegar al centro de Atenas. Lleno hasta los topes y sin aire acondicionado! Aquí si no nos ponen el aire acondicionado matamos al conductor seguro. Mientras íbamos a toda leche me preguntaba cómo es posible que siendo casi medianoche fuera tan lleno el bus que sale del aeropuerto y no precisamente de turistas...

En plaza Syntagma encontré un taxista que, cuando le pedí qué me iba a costar que me llevara hasta Omonia me soltó que para qué quería un taxi si podía ir andando (señor qué pocas ganas  de trabajar) y en mi inglés más seco le contesté -but i don't want to walk- y ante tan clara y escueta declaración de intenciones no le quedó otro remedio que llevarme. Claro que después se vengó porque me dijo que el hotel estaba en una calle y  tuve que preguntar a varios camellos de la zona hasta que un  buen samaritano me indicó correctamente la dirección o todavía estaría dando  vueltas por ahí hasta fallecer deshidratada.

Después de beberme casi toda la garrafa de 5 litros que tenían en la recepción del hotel a disposición de los huéspedes, deshice la maleta y me fui a dormir, no sin antes salir al balcón y ver que justo a lo lejos se divisaba el monte Lycabettus. 



Día 2 Domingo 28

Es un hecho comprobado: las fuentes públicas brillan por su ausencia y  casi muero de sed again. Bajando desde  Omonia por Stadiou, cortando calles y acercándome hasta Monastiraki volviendo a subir por Athinas y girando por Panagi Tsaldari hasta Kerameikos, Thissio y desde aquí, por Apostolou Pavlou aparecieron los primeros edificios: el Templo de Hephaistos, la antigua Agora, la colina Aeropagus, Parthenon, Akropolis...



Por Dionysiou Aeropagitou llegué dando un paseo hasta el museo de la Akropolis pero no me apetecía entrar así que seguí andando por Plaka, dejándome perder por sus calles hasta desembocar en Plaza Syntagma y ver a los pobres Evzones que van igual o peor disfrazados que los del vaticano; hacía un calor espantoso para vestir leotardos y no pueden ni hablar, ni sonreír ni poner ningún tipo de expresión.



Desde Syntagma subí por Eleftheriou Venizelou hasta Omonia para descansar un rato y prepararme para el encuentro con Lina.


Nada de café a la italiana en taza diminuta,  aquí si pides un café con hielo tienes casi un orinal! 


Andamos hasta Metaxourghio y de ahí en metro hasta Syntagma, que para algo es uno de los centros neurálgicos de la ciudad. 

De noche Atenas se transforma, se vuelve más amable, menos sucia y  casi no notas el olor a meados. 
Las terrazas iluminadas, con gente paseando por el centro y alrededores te transporta a cualquier ciudad de costa en verano.



El mercado de pulgas desaparece para dejar paso a todos los turistas y autóctonos que pasean por las estrechas calles de la zona. La Akrópolis iluminada es preciosa. 


Me sentí como Meg Ryan en French Kiss, ella no veía la Torre Eiffel, en cambio yo veía la Akrópolis desde casi todas partes pero aún no había tenido la oportunidad de subir a verla. 

Se termina el recorrido del segundo día. Acompañé a Lina hasta su parada de bus, en una calle que daba mucho miedo, es como si en Barcelona tuvieras que esperar al bus en la peor calle de la Mina.

dimarts, 29 de març del 2016

To Serve Them All My Days

"De azul, verde o marrón.." Ya me entendéis.


Al servicio de la comunidad.... 

O eso se supone que debería ser. Lástima que las veces que he tenido tratos con las fuerzas del orden de mi pueblo el servicio ha sido nefasto y no sólo una vez, sino  todas. 

La primera vez tuve que discutir con ellos sobre normativa y distancias de estacionamiento porque me habían puesto una multa por aparcar la moto a menos de 50cms del borde de la acera en una ídem de 4mts de ancho o más, algo totalmente legal. Pero parece que de leyes mucho no entienden o no quieren entender, porque en cambio sí puedes aparcar subiendo medio coche a la acera y no pasa nada. O sí, es que realmente mi moto molestaba a uno de esos coches mal aparcados... Al final me quitaron la multa. 

La segunda vez que tuve trato con ellos fue porque mis fabulosos vecinos tenían el depósito de agua del aire acondicionado a tope y caía a chorros por la terraza. Ni se molestaron en venir; supuestamente trataron de contactar con los dueños del piso (más sordos que una tapia) y como no los localizaron me dijeron que contactara con el presidente de la comunidad para que les cortaran el suministro de agua. Si, si, el agua, porque resulta que según la policía local el aparato de aire acondicionado no funciona con electricidad, aunque igual en Castefa son distintos, a saber... y como si el presidente me fuera a hacer caso a mí, por mi cara bonita...  


Ha habido más, pero no me dedicaré a deshilachar todos y cada uno de mis desencuentros con los agentes de la ley, sino el más reciente, que ha sido ésta mañana. 

El miércoles pasado tuve un pequeño percance con Moira. Vino la ambulancia acompañada de la patrulla y me dijeron que pasara a buscar el informe por si mi aseguradora lo necesitaba. Me pasé por la comisaría al cabo de unas horas y el informe aún no estaba hecho. Bueno, pensé, es posible que el agente que vino a hacer el parte aún esté de patrulla, así que le daremos tiempo. 

Ésta mañana me he presentado en las dependencias policiales. Una sola persona para atender a 5 en la cola. Empezamos mal. Se va y no vuelve hasta al cabo de varios minutos. Peor. Sale con un agente que atiende a la primera de la cola, algo sobre ampliar una denuncia por robo. El agente (con mala baba) le está explicando que no es robo sino hurto. Cuando la chica le pide ampliar dicha denuncia para que sea todo correcto, el policía, ofendido en grado sumo le responde que la denuncia está perfectísimamente correcta, puesto que se han limitado a poner por escrito las palabras de la denunciante. 

Mientras, a mi lado otra persona quería interponer una demanda porque en el parking comunitario algún desalmado se ha llevado por delante el lateral de su coche sin dejarle ningún dato. Respuesta: "Lamentablemente, sin matrícula no podemos hacer nada, investiga por tu cuenta". 
(Pensando: eso no es una respuesta y si además nos lo tenemos que hacer tipo self-service, para qué les pagamos?)

Lo mío ha sido la traca final. 

Por fin se ha dignado salir alguien más para que la cola no se hiciera más larga. Le digo que vengo a recoger el informe del accidente y me dice que ellos no dan ningún informe. 
Diálogo de besugos:
- El agente que vino al lugar del accidente me dijo que pasara a recoger el informe, llámalo
- No se encuentra disponible, pero es que no damos informes. 
- Entonces, qué dais? 
- Si quieres el informe del atestado tienes que ir al Ayuntamiento y pagar 30€, si lo reclama tu Aseguradora es gratuito. 
(Yo con cara de cabreo creciente) 
- Si en lugar de enfadarse me escuchara... 
- Claro que me enfado, me estáis diciendo que no hay ningún informe, cuando el agente me dijo expresamente que lo pasara a recoger. 
- Para lo que tiene que pasarse es para firmar el Informe de Derechos
- ah... y eso no es un informe... Mira, dame lo que sea que no puedo estar perdiendo el tiempo discutiendo, tengo que ir a trabajar. 
Me da un papel con mis datos, el número de atestado y un mal copy/paste de los derechos, que he tenido que firmar. Sin poder morderme la lengua les digo: y tantas horas de espera para ésto? 

Firmo el "Informe" y la oigo decir.. no, si cada uno escucha lo que quiere... 

Es entonces cuando la despectiva palabra "Funcionarios!!!" ha hecho acto de presencia, porque algunos buenos seguro que, como las meigas, haylos, pero con los que he tenido tratos hasta ahora no se destacan ni por sus maneras, ni por sus ganas de trabajar, ni por su empatía con los atribulados contribuyentes. 

Lo dicho... servicio a qué comunidad? 


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