divendres, 28 de març del 2008

The Perfect Storm




Que la política y quienes la practican son de lo más corrupto no es un secreto a voces, más bien es algo tristemente aceptado, aún cuando no debería serlo. Somos inconformistas, no porque la madre naturaleza nos haya hecho así, sino porque así lo quiere la sociedad en la que nos movemos. Los que no tienen dinero ni poder aspiran a ello, y los que los poseen, quieren más. De lo uno y de lo otro, nunca hay suficiente.


Vivimos en un país donde pocos hay que quieran gobernar por ayudar a construír un mundo mejor, la mayoría lo hace por medrar y tener un sueldo vitalicio, amén de practicar el nepotismo a pequeña o gran escala, depende del tiempo que tarden en pillarles.


Como en todas partes cuecen habas, las empresas no se salvan de ese "amiguismo" feroz. Con tanto enchufado es increíble que no salten los diferenciales provocando apagones masivos. Y mira, si los susodichos son eficientes todavía, pero como sean un estorbo vas aviado porque o tu paciencia es digna de encomio y aguanta lo que le echen o acabarás buscándote otro lugar donde prestar tus servicios, que aquí lo que manda, además de don dinero, es la salud mental.


Las nubes que hoy nos acompañanan no están solo en el cielo, también mi cabeza parece un algodón sucio. Y se acerca la tormenta...





divendres, 22 de febrer del 2008

"Always look on the bright side of life"

Lo cantaban los Monty Python en "La vida de Brian"; mira siempre el lado positivo de la vida. Claro que era una parodia, pero también una enseñanza de cómo tomarse lo peor con estoicismo, y dieron una muestra de ello cuando tuvieron que aplicarse el cuento.

Mi sentido del humor, por estupendo que sea, no les llega a la suela del zapato. Quizá por eso me es tan difícil asumir la pérdida de mi madre y por mucho que intente encontrarle la parte positiva no la encuentro por ningún lado. No estaba preparada para esto, y mira que llego a ser previsora...

Cada noche le pedía que me esperara hasta la mañana siguiente, pero acabó haciendo lo que quiso, que a terca no la ganaba nadie.

El tiempo es como un caballo desbocado; no asimilo que ya ha pasado una semana. Una semana y cuatro días desde la llamada del hospital. Una semana y cuatro días desde que a las tres de la madrugada estaba en los servicios funerarios contestando una serie de preguntas que se me antojaban dignas de una película de David Lynch. Una semana y tres días desde el entierro. Una semana y dos días desde la recogida de sus cenizas en el crematorio de Montjuïc, con otra sesión surrealista, certificado de viaje incluído, por si quiero llevarme la urna a ver mundo.
Me asaltan pensamientos simples. Ya no me llamará para ofrecerme un plato de sopa el domingo a mediodía. Ni comprará latas de berberechos para mis gatos. No coleccionará más relojes y pulseras.

Dicen que es difícil compadecerme. Supongo que así es. Porque entiendo que ante una situación así, no valen las palabras, no sirven los sentidos pésames ni las más expresivas condolencias.

Algo que me hace sonreír: -Cómo estás? Como frase hecha está bien, pero en esta circunstancia sobra la pregunta. Mal.

Una respuesta que descoloca: -Necesitas algo? Claro que si, a mi madre. Puedes devolvérmela?

Fluctúo entre la tristeza, el mal humor y el sentido del humor más negro.

A las maravillosas personas que han estado a mi lado en estos momentos y que me siguen brindando su apoyo, gracias.

Soy persona de cambios constantes, pero ahora necesito que la rutina diaria vuelva menos inmenso el vacío que siento.

Véis cómo tengo sobrados motivos para odiar los años bisiestos?

dilluns, 4 de febrer del 2008

Sábado tarde de compras por el centro de Barcelona. Creo que entramos en cada una de las tiendas hippiosas del gótico, sin éxito por supuesto. Suele pasar; quieres algo concreto y el objeto en cuestión se convierte en algo tan escurridizo como el mercurio.

Había estado tomando mucha sal durante la semana para compensar el descalabro de la presión arterial y esa tarde, para equilibrar otra vez la balanza, necesitaba desesperadamente azucar. Ra sufrió tanto mi frenética búsqueda de gofres o en su defecto algo dulce, que hizo patente su preocupación por el día en que la urgencia sea debida a la falta de sexo.

Pillar una cogorza poco después de la puesta de sol con una sola copa tiene mérito. Lo peor llega cuando nos da por cantar zarzuelas...

diumenge, 3 de febrer del 2008

Las dos caras de la verdad



Solicitar que ponga por escrito lo que opino sobre alguien y que además lo publique es casi peor que obligarme a quedarme en ropa interior delante de todo el colectivo de la construcción. Esto si es crueldad y lo demás son historias.

Primero la cal y después la arena? Arena primero y cal después? según reza el refrán, una de cal y una de arena hacen la mezcla buena, así que supuestamente es necesario tanto lo bueno como lo malo, aunque a veces se diluya la línea divisoria.

Llamémosle sr. X

El sr. X sabe que yo sé y aún sabiendo eso me exige un esfuerzo que sobrepasa con creces todas mis posibilidades.

Se coló en mi fiesta de forma escandalosa. Porque es tenaz, y si se le mete algo en la mollera, aunque no le hayas mandado invitación, se las ingeniará para sorprenderte justo cuando estás intentando digerir tanto canapé, tentándote con pasar directamente a los postres pero, a poco que te descuides, no tendrás más remedio que admitir que se ha convertido en el plato fuerte (dejándote tan ahíta que prefieres sin dilación copa y puro).

A veces me recuerda una gominola de las de colorines que llevan en su interior algo ácido. Si lo pienso bien no sé dónde pondría la capa dulce, tengo mis dudas sobre dentro o fuera, supongo que depende del día.

Hay momentos en que su franqueza es apabullante. El día que me tumbe en un diván seguro que sale el desdoblamiento que me provocó. No sé si soy tenazas, martillo o llave inglesa; nunca me lo ha dejado claro; de lo que sí estoy convencida es de que él debe ser un kit completo.

Me lo imagino como Arlequín. Cada rombo de su traje una faceta distinta, todos ensamblados para que el contraste sea vistoso.

Su manía de vestirse ante el ordenador ha sido un generador de sonrisas.

El sr. X está acostumbrado a salirse siempre con la suya. Y a tomar decisiones (creo que viene con el pack de responsabilidades) por lo que, si le cuentas alguno de los problemas que pueblan tus sueños, su reacción inicial será decirte lo que tienes que hacer y cómo debes hacerlo. Primero notas como te sube desde el páncreas la bilis, porque tu no quieres soluciones, que ya te bastas y te sobras solita para resolver tus asuntos personales, pero si te paras a contar hasta diez te das cuenta que no lo hace a propósito, simplemente es deformación profesional mezclada con cierto afan de caballero de brillante armadura al rescate.

Si lo comparo con una anguila seguro que tuerce el gesto, así que mejor le busco otro símil animal. Una anaconda estaría bien. Escurridizo y misterioso.

El sr. X no acepta con mucha deportividad las críticas y no le conmueven retos ni súplicas. Se mantiene más firme que el peñón de Gibraltar, por muchos esfuerzos que hagas y por muchas explicaciones que des. Resulta enervante que no den resultado ni las razones más plausibles ni la psicología inversa.

Podría decir que no cumple lo que promete. Primero fue un viaje, después unos días de vacaciones, luego un mísero café...

Le gusta jugar a ponerle el cascabel al gato; siempre se pide el papel de minino y así, como si con él no fuera la cosa, se merienda unos cuantos ratones con la excusa del juego.

Es tan hermético, tan celoso de su intimidad que ni con toda la tecnología espia proporcionada por Q podrás sacar un ápice de información. Aún no sé seguro el día de su cumpleaños... Siempre he creído que me oculta algo. No por lo que cuenta, sino por lo que calla. Probablemente no tendrá la menor importancia, pero a veces peca de mirarse demasiado el ombligo.

Si le aburres, despídete de él. Si le agobias, también. Acabas sintiéndote marioneta en la cuerda, con un paraguas de colores para mantener el contrapeso justo. Prefiero eso a foca amaestrada manteniendo en equilibrio la pelota en el hocico.

El sr. X puede llegar a ser encantador de serpientes si se lo propone. De hecho, creo que puede llegar a ser lo que le dicte su magín.

Su energía te abduce. Unas veces maremoto, otras volcán, siempre te incita a más, a superarte. Es como un hada madrina psicológica.

Le va robando minutos a tu vida mientras te abruma, te exaspera, te provoca y te adula por igual. Una mezcla altamente nociva, porque cuando ya se ha convertido en adicción, desaparece de pronto y no encuentras antídoto que pueda curar la nostalgia que provoca su ausencia.

Podría emular a Sherezade y estar mil y un días con sus respectivas noches cantando sus virtudes y defectos, aunque creo que el objetivo está más que cumplido.

Sr. X, siempre le quedará una deuda por satisfacer: Un Jack Daniels y una canción.

I miss you. I love you.

dissabte, 2 de febrer del 2008

The master of disguise


En uno de mis diarios paseos virtuales, descubro un blog con ayudas de todo tipo para mantener el mío en condiciones. Pero debo ser muy inepta para el lenguaje html porque pese a todas las instrucciones que me dan, no hay forma de conseguir que lo que yo quiero cambie. Quizá porque las instrucciones a seguir no concuerdan para nada con la plantilla que estoy utilizando. Creo que escogí algo demasiado minimalista. En fin, que mejor dejar las cosas como están, no sea que desaparezcan de un plumazo los escritos de dos años y el shock sea permanente.

Dentro de este blog también asesoran sobre como darte a conocer, y uno de sus consejos es que te vayas pasando por otros blogs a dejar comentarios. Con los míos, que son bastante lapidarios en ocasiones, lo único que conseguiría es que la mayor parte de la comunidad bloggera le pusiera precio a mi cabeza. Además, qué haces si alguien deja en tu blog un comentario agradable y cuando devuelves la visita el suyo te parece una sandez, ordinariez o bobería supina? Mientes? No, que atenta contra tus principios. Das tu sincera opinión? Tampoco, no es cuestión de ir haciendo amigos... Y la diplomacia ya sabéis que no se me da nada bien. Así pues, solo dejo comentarios en blogs conocidos o callo mi parecer.

Estamos en carnaval, la semana perfecta para que los horteras recalcitrantes y los esperpentos habituales no desentonen del resto.

Recuerdo disfraces de épocas infantiles. De hada, con cara de clavarle la varita en un ojo al primero que pidiera un deseo; de reina, donde ya apuntaba maneras de mandona; el paso a la adolescencia estuvo marcado por el anonimato: Pierrot, con máscara incluída y sin hablar en toda la noche (una tortura), miembro del ku klux klan (aunque la versión para las monjas fue que iba disfrazada de cófrade), espantapájaros, cruce entre el perro del guggenheim y micky mouse... La última vez fue hace ya unos cuantos años, recién separada, cuando me camuflé de vampira; entre las transparencias que se adivinaban por debajo de la capa y la inestimable colaboración de "Fantasme" de Ted Lapidus esa noche le hinqué los colmillos a un buen número de cretinos. Pero eran otros tiempos. Ahora, si me preguntan de qué me caracterizaría, pienso en cactus, que es lo que más se adecua a mi forma de ser. Eso, una medusa cofre, un pez piedra o un caracol de concha marmórea.

Voy rauda a confeccionarme el atavío...



dilluns, 28 de gener del 2008

La fuerza del viento



Una vez superado el arrebato, vuelvo a mi últimamente habitual estado flemático. No es que esté haciendo oposiciones a la canonización, que ni me veo con aureola y manto celeste ni soy dada a que vengan a pedirme imposibles, para eso tendrían que pedir por sufragio universal que fabriquen guantes de amianto de mi talla o ya pueden ir sacándose las castañas del fuego solitos.

A veces, cuando ves la piedra, ya es demasiado tarde para esquivarla y acabas en urgencias con unos cuantos puntos de sutura y una cicatriz de por vida. Me refiero a las personas que empecinadas en construirse la casa junto al lago, están talando todos los árboles que le brindaban protección ante la tormenta. Y cuando ésta llegue, que llegará, es muy probable que la crecida del agua deje tan bonito paisaje convertido en un guiñapo. No me entendéis, verdad? Normal, tanta metáfora despista a cualquiera. Pero yo sé qué quiero decir. Otra metáfora: un dique de contención. La presión constante y cada vez mayor te obliga a abrir compuertas y dejar que el cauce fluya sin trabas. Se obtiene la misma conclusión: lugar paradisiaco transformado en birria.

En el botiquín ya no quedan pomadas, bálsamos o ungüentos para contrarrestar las quemaduras.

Así pues, que se desaten los elementos...

diumenge, 27 de gener del 2008

Criaturas feroces

Acabo de visualizar en v.o. una película que todavía no tiene fecha prevista de estreno en nuestras pantallas. El título es "St. Trinian's" y el argumento versa sobre un colegio de chicas donde la normalidad brilla por su ausencia. Rupert Everet en dos papeles, uno de ellos de mujer (se ha puesto de moda), Colin Firth haciendo de él mismo, Gemma Aterton (la nueva chica Bond) que me recuerda a Catherine Zeta-Jones y un Stephen Fry que el poco rato que sale, está como siempre, genial. Las sobrinillas de "Los Soprano" son de armas tomar, literalmente. Creo que tanto Ra como yo nos habríamos sentido muy a gusto en un internado de este tipo.

Una breve muestra de las criaturitas que moran en este peculiar colegio


Una para reír y otra para llorar. Esta ya tiene fecha de estreno: 22 de Febrero. Martian Child. John Cusak adoptando un niño que cree ser de Marte. Un niño que vive en una caja, lleva un cinturón de pesas por la gravedad y solo come cereales. Su hermana Joan también interviene en la película.



Evidentemente, los subtítulos de ambas dejan bastante que desear (será que los únicos piratillas en los cines americanos con la paciencia suficiente para subtitularlas son latinos?) , así que esperaré con impaciencia el estreno en nuestras salas para tener una v.o. en condiciones.

La canción oficial de St. Trinian's por las Girls Alout

divendres, 25 de gener del 2008

Malcom X

Con el retraso habitual por vivir en mi propio mundo, lo que he leído hoy me ha parecido que merece un tema entero y no un mero repaso.

El atentado abortado previsto para el fin de semana pasado en Barcelona.

He visto comentarios de todo tipo. Que si la culpa es de Aznar y la guerra de Irak, que si pena de muerte para los terroristas de cualquier tipo, que si Saura es un inútil y Montilla inepto, que tiene que venir un espía francés para alertar a nuestras fuerzas de seguridad de que tenemos una banda islamista en pleno proceso de fabricar explosivos en nuestro territorio.

Y lo importante?

Tanta reunificación familiar, tanta tolerancia, tanta legalización, para qué? Los proyectos de inserción social son una payasada. Cuando alguien quiere vivir en un país tiene que adaptarse a las leyes y costumbres del mismo, no intentar imponer las suyas.

Marx dijo que la religión es el opio del pueblo. Creo que es más bien al contrario, porque el opio adormece y atonta, y en cambio a los fanáticos religiosos, en este caso islamistas, por aquello de que les esperan no sé cuantas vírgenes en el paraíso les da por ir autoinmolándose y de paso llevarse a cuantos infieles puedan por delante.

Pero, quién coño se han creído que son?

Blanca me decía que lo que tenemos que hacer es dar gracias por haber vuelto a nacer, porque quién sabe si alguno de nosotros habría estado en el metro, en el centro comercial o cerca de donde tenían previsto atentar. Dar gracias. Hasta cuando? Hasta que a familiares o amigos de estos iluminados les de por intentarlo de nuevo y esta vez con éxito? Por qué no se pone freno de una vez? Por qué no tenemos una ley de extranjería rigurosa? Ah, claro, que estamos en la era de la democracia, en una Europa de libre circulación, que aquí puede entrar cualquiera, tenga permiso de trabajo o no. Cómo se me olvidan estas cosas?

Somos esperpénticos, y no me extraña que así nos considere el resto del mundo. Si es que es una bicoca, les ponemos piso, negocio y dejamos que vengan sus 15.327 familiares; como aún así no están contentos les cedemos terrenos para que construyan centros donde reunirse a rezar (y digo yo, si uno quiere comunicarse con el ente superior en el que crea, es absolutamente necesario un espacio tan grande? es que no basta un rinconcito de la casa para establecer contacto? Que se apliquen también el cuento los católico/apostólicos, que no hay suelo edificable y mucho del mal empleado pertenece a la iglesia). El caso es que vienen aquí y encuentran el país de Jauja. Y qué hacemos nosotros? nos jodemos y aguantamos lo que nos echen. Rezongamos en voz baja porque no está bien visto que se digan estas cosas en voz alta, que se te tiran a la yugular todos los presidentes de las asociaciones pro inmigrantes, los de los derechos humanos, los de la cofradía de la santa justicia y los políticos que en su escalera no conviven con gente que escupe en el suelo, que pegan a su mujer porque su religión se lo permite y que en pro de lo que les dice Alá o quien sea pretenden imponer sus creencias o su raza, o lo que es lo mismo, hacer una limpieza étnica. No os recuerda nada? La raza aria y bla,bla, bla. Y somos los que opinamos que para venir aquí a no aceptar nuestras costumbres mejor se quedan en su tierra, los que llevamos la etiqueta de xenófobos...

Lo de dar de comer al hambriento y beber al sediento me parece maravilloso, pero no hace falta meterlos en casa. Con inversiones foráneas se conseguiría lo mismo pero sin sustos. Aunque la comparación pueda herir sensibilidades, es como adoptar un perro de la calle. Le das un hogar, le cuidas y qué hace él? se mea en el sofá y a la que te descuidas te ha pegado un muerdo que te ha dejado sin mano. Si, a los perros puedes llevarles al psicólogo canino o a una escuela y, si todo falla, lo devuelves a la perrera, por no hablar de algo más drástico. Que cada uno saque sus propias conclusiones...

Algún partido político tiene un programa electoral donde se hable de frenar la entrada a tanta gente de manera radical y prometa deportar o extraditar a muchos de los que ya están aquí? porque si existe, os juro que lo voto, aunque por lo demás no esté de acuerdo en lo que promulguen. Quiero soluciones, quiero sentirme segura, que ya tenemos suficientes chorizos y energúmenos con denominación de origen para que encima les den carta blanca a los de fuera.

Y resulta que la batalla campal la centramos en si la letra del himno es adecuada o no...

diumenge, 20 de gener del 2008

Báilame el agua

Báilame el agua.
Úntame de amor y otras fragancias de tu jardín secreto.
Riégame de especias que dejen mi vida impregnada de tu olor.
Sácame de quicio.
Llévame a pasear atado con una correa que apriete demasiado.
Hazme sufrir.
Aviva las ascuas.
Ponme a secar como un trapo mojado.
No desates las cuerdas hasta que sea tarde.
Sírveme un vaso de agua ardiente y bendita que me queme por dentro,
que no sea tuya ni mía,
que sea de todos.
Líbrame de mi estigma.
Llámame tonto.
Sacrifica tu aureola.
Perdóname.
Olvida todo lo que haya podido decir hasta ahora.
No me arrastres.
No me asustes.
Vete lejos.
Pero no sueltes mi mano.
Empecemos de nuevo.
Sangra mi labio con sanguijuelas de colores.
Fuma un cigarro para mí.
Traga el humo.
Arréglalo y que no vuelva a estropearse.
Échalo fuera.
Crúzate conmigo en una autopista a cien por hora.
Sueña retorcido.
Sueña feliz, que yo me encargaré de tus enemigos.
Dame la llave de tus oídos.
Toca mis ojos abiertos.
Nota la textura del calor.
Hasta reventar.
Sé yo mismo y no te arrepentirás.
¿Por cuánto te vendes?
Regálame a tus ídolos.
Yo te enviaré a los míos.
Píllate los dedos.
Los lameré hasta que no sepan a miel.
Hasta que no dejen de ser miel.
Sal, niega todo y después vuelve.
Te invito a un café.
Caliente, claro.
Y sin azúcar.
Sin aliento.