sábado, 9 de junio de 2007

Requiem for a dream

Cuando algo se me mete entre ceja y ceja no paro hasta conseguirlo. Tardaré más o menos, normalmente menos, pero acabo por dar con ello. La serie que no recordaba el jueves se llama "Farscape", es australiana y la produjo Jim Henson, el de los teleñecos, fraggel rock o Labyrinth, entre otras.



Llevo unos días adoptando costumbres vampíricas; contemplo el amanecer y solo entonces puedo abandonarme en brazos del sueño. El hándicap está en que no duermo hasta el ocaso,sino que unas cuatro horas más tarde toda la fuerza del astro rey se cuela en la habitación y es imposible volver a encauzar el descanso. Me levanto como una autómata y preparo el desayuno. Mientras metía el pan de molde en la tostadora me he dado cuenta de lo mecánico de mis actos, porque he apartado la primera rebanada, como hice ayer, de forma inconsciente. Empiezan a fallar mis circuitos? Estarán mis sueños poblados por androides cuadrúpedos lanudos?




No hay nada mejor que un paseo por la playa, acompañada de un buen oyente con bonitos ojos para que las nieblas se dispersen. Al mismo tiempo que le planteaba mis cuitas, veía ante mí la solución, tan clara como el cielo del atardecer. Mientras le hablaba, tomaba forma la imagen de cierto individuo del que no guardo un grato recuerdo, y me he sorprendido sonriendo ante las similitudes del "modus operandi". Será cierto que la gente nacida en el mismo més comparte características comunes, por poco encomiables que sean aunque, pensándolo detenidamente, hay una que se podría atribuir a la mayor parte de los hombres del planeta.Todo esto ayuda a comprender sus entresijos y a estar más preparada ante las elaboradas triquiñuelas con que minan el terreno.

Enviando s.o.s a los plutonianos: sacadme ya del mundo de fantasía o acabaré con el cerebro espongiforme!

Empecé a soñar un sueño que no era mío hasta el momento en que la realidad impactó bruscamente en mi interior. Me desperté con una frase: pues va a ser que no!

Que ya bastante nos obliga la puta vida a hacer cosas que no nos apetecen, como dice Blanca, como para ir satisfaciendo los descabellados deseos de los demás, añado yo, y menos cuando el engreimiento llega al punto de pretender que deseas lo mismo que ellos. Ese surtidor está fuera de servicio.

Recomiendo encarecidamente la lectura del post "El silencio de la soledad"

Hoy se regalan besos

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