lunes, 28 de enero de 2008

La fuerza del viento



Una vez superado el arrebato, vuelvo a mi últimamente habitual estado flemático. No es que esté haciendo oposiciones a la canonización, que ni me veo con aureola y manto celeste ni soy dada a que vengan a pedirme imposibles, para eso tendrían que pedir por sufragio universal que fabriquen guantes de amianto de mi talla o ya pueden ir sacándose las castañas del fuego solitos.

A veces, cuando ves la piedra, ya es demasiado tarde para esquivarla y acabas en urgencias con unos cuantos puntos de sutura y una cicatriz de por vida. Me refiero a las personas que empecinadas en construirse la casa junto al lago, están talando todos los árboles que le brindaban protección ante la tormenta. Y cuando ésta llegue, que llegará, es muy probable que la crecida del agua deje tan bonito paisaje convertido en un guiñapo. No me entendéis, verdad? Normal, tanta metáfora despista a cualquiera. Pero yo sé qué quiero decir. Otra metáfora: un dique de contención. La presión constante y cada vez mayor te obliga a abrir compuertas y dejar que el cauce fluya sin trabas. Se obtiene la misma conclusión: lugar paradisiaco transformado en birria.

En el botiquín ya no quedan pomadas, bálsamos o ungüentos para contrarrestar las quemaduras.

Así pues, que se desaten los elementos...

domingo, 27 de enero de 2008

Criaturas feroces

Acabo de visualizar en v.o. una película que todavía no tiene fecha prevista de estreno en nuestras pantallas. El título es "St. Trinian's" y el argumento versa sobre un colegio de chicas donde la normalidad brilla por su ausencia. Rupert Everet en dos papeles, uno de ellos de mujer (se ha puesto de moda), Colin Firth haciendo de él mismo, Gemma Aterton (la nueva chica Bond) que me recuerda a Catherine Zeta-Jones y un Stephen Fry que el poco rato que sale, está como siempre, genial. Las sobrinillas de "Los Soprano" son de armas tomar, literalmente. Creo que tanto Ra como yo nos habríamos sentido muy a gusto en un internado de este tipo.

Una breve muestra de las criaturitas que moran en este peculiar colegio


Una para reír y otra para llorar. Esta ya tiene fecha de estreno: 22 de Febrero. Martian Child. John Cusak adoptando un niño que cree ser de Marte. Un niño que vive en una caja, lleva un cinturón de pesas por la gravedad y solo come cereales. Su hermana Joan también interviene en la película.



Evidentemente, los subtítulos de ambas dejan bastante que desear (será que los únicos piratillas en los cines americanos con la paciencia suficiente para subtitularlas son latinos?) , así que esperaré con impaciencia el estreno en nuestras salas para tener una v.o. en condiciones.

La canción oficial de St. Trinian's por las Girls Alout

viernes, 25 de enero de 2008

Malcom X

Con el retraso habitual por vivir en mi propio mundo, lo que he leído hoy me ha parecido que merece un tema entero y no un mero repaso.

El atentado abortado previsto para el fin de semana pasado en Barcelona.

He visto comentarios de todo tipo. Que si la culpa es de Aznar y la guerra de Irak, que si pena de muerte para los terroristas de cualquier tipo, que si Saura es un inútil y Montilla inepto, que tiene que venir un espía francés para alertar a nuestras fuerzas de seguridad de que tenemos una banda islamista en pleno proceso de fabricar explosivos en nuestro territorio.

Y lo importante?

Tanta reunificación familiar, tanta tolerancia, tanta legalización, para qué? Los proyectos de inserción social son una payasada. Cuando alguien quiere vivir en un país tiene que adaptarse a las leyes y costumbres del mismo, no intentar imponer las suyas.

Marx dijo que la religión es el opio del pueblo. Creo que es más bien al contrario, porque el opio adormece y atonta, y en cambio a los fanáticos religiosos, en este caso islamistas, por aquello de que les esperan no sé cuantas vírgenes en el paraíso les da por ir autoinmolándose y de paso llevarse a cuantos infieles puedan por delante.

Pero, quién coño se han creído que son?

Blanca me decía que lo que tenemos que hacer es dar gracias por haber vuelto a nacer, porque quién sabe si alguno de nosotros habría estado en el metro, en el centro comercial o cerca de donde tenían previsto atentar. Dar gracias. Hasta cuando? Hasta que a familiares o amigos de estos iluminados les de por intentarlo de nuevo y esta vez con éxito? Por qué no se pone freno de una vez? Por qué no tenemos una ley de extranjería rigurosa? Ah, claro, que estamos en la era de la democracia, en una Europa de libre circulación, que aquí puede entrar cualquiera, tenga permiso de trabajo o no. Cómo se me olvidan estas cosas?

Somos esperpénticos, y no me extraña que así nos considere el resto del mundo. Si es que es una bicoca, les ponemos piso, negocio y dejamos que vengan sus 15.327 familiares; como aún así no están contentos les cedemos terrenos para que construyan centros donde reunirse a rezar (y digo yo, si uno quiere comunicarse con el ente superior en el que crea, es absolutamente necesario un espacio tan grande? es que no basta un rinconcito de la casa para establecer contacto? Que se apliquen también el cuento los católico/apostólicos, que no hay suelo edificable y mucho del mal empleado pertenece a la iglesia). El caso es que vienen aquí y encuentran el país de Jauja. Y qué hacemos nosotros? nos jodemos y aguantamos lo que nos echen. Rezongamos en voz baja porque no está bien visto que se digan estas cosas en voz alta, que se te tiran a la yugular todos los presidentes de las asociaciones pro inmigrantes, los de los derechos humanos, los de la cofradía de la santa justicia y los políticos que en su escalera no conviven con gente que escupe en el suelo, que pegan a su mujer porque su religión se lo permite y que en pro de lo que les dice Alá o quien sea pretenden imponer sus creencias o su raza, o lo que es lo mismo, hacer una limpieza étnica. No os recuerda nada? La raza aria y bla,bla, bla. Y somos los que opinamos que para venir aquí a no aceptar nuestras costumbres mejor se quedan en su tierra, los que llevamos la etiqueta de xenófobos...

Lo de dar de comer al hambriento y beber al sediento me parece maravilloso, pero no hace falta meterlos en casa. Con inversiones foráneas se conseguiría lo mismo pero sin sustos. Aunque la comparación pueda herir sensibilidades, es como adoptar un perro de la calle. Le das un hogar, le cuidas y qué hace él? se mea en el sofá y a la que te descuidas te ha pegado un muerdo que te ha dejado sin mano. Si, a los perros puedes llevarles al psicólogo canino o a una escuela y, si todo falla, lo devuelves a la perrera, por no hablar de algo más drástico. Que cada uno saque sus propias conclusiones...

Algún partido político tiene un programa electoral donde se hable de frenar la entrada a tanta gente de manera radical y prometa deportar o extraditar a muchos de los que ya están aquí? porque si existe, os juro que lo voto, aunque por lo demás no esté de acuerdo en lo que promulguen. Quiero soluciones, quiero sentirme segura, que ya tenemos suficientes chorizos y energúmenos con denominación de origen para que encima les den carta blanca a los de fuera.

Y resulta que la batalla campal la centramos en si la letra del himno es adecuada o no...

miércoles, 23 de enero de 2008

Wag the dog

Estaba en el horno cuando entró un chico a comprar pan (qué si no?!) Llevaba un perro pequeño, de esos que más bien detesto y lo dejó sentado fuera, sin atar. Mar le preguntó si no tenía miedo a que se lo robaran, a lo que el chico se encogió hombros y se descolgó con la frase: -también se llevan a niños- (que no sé qué tiene que ver una cosa con la otra, pero su asociación de ideas no iba paralela a la mía) Y si me callé ante lo del perro, que no es por nada, pero quién demonios se iba a llevar un bicho tan escuchimizado y feo, lo de los niños me dió pie a decir que a algunos no estaría mal que los robaran, con lo que la señora que estaba a mi lado continuó con un muy sentido: pero a esos no hay dios que se los lleve. La conversación acabó en carcajada colectiva, y Mar diciendo que éramos perversos haciendo chistes sobre ese tipo de cosas. Es cierto que a todo nos acostumbramos, hasta a lo peor. Nos reimos de la violencia, de las penas, de la enfermedad e incluso de la muerte. Empezó Moliére, satirizando temas que darían para verter un mar de lágrimas y Bergman le siguió retando a la mismísima parca a una partida de ajedrez para ganar tiempo.

Quizá no se trate de vivir en cantidad, sino de hacerlo con calidad.

He salido del sueño justo cuando tres miembros de la guardia civil me se me llevaban detenida por fumar en el cine ante el estupor generalizado de mi familia. Será que ha llegado el momento de dejarlo?

Esta Espe es la monda. Sus declaraciones siempre aportan una nota cómica. Sinvergüenza o desvergonzada, tanto monta, monta tanto. Ir por ahí diciendo que Gallardón (el único de los "populares" que no me provoca náuseas cuando habla) se ha servido del partido (sea verdad o no) cuando ella tiene tanto que callar...
Con un bozal estaría estupenda.

domingo, 20 de enero de 2008

Báilame el agua

Báilame el agua.
Úntame de amor y otras fragancias de tu jardín secreto.
Riégame de especias que dejen mi vida impregnada de tu olor.
Sácame de quicio.
Llévame a pasear atado con una correa que apriete demasiado.
Hazme sufrir.
Aviva las ascuas.
Ponme a secar como un trapo mojado.
No desates las cuerdas hasta que sea tarde.
Sírveme un vaso de agua ardiente y bendita que me queme por dentro,
que no sea tuya ni mía,
que sea de todos.
Líbrame de mi estigma.
Llámame tonto.
Sacrifica tu aureola.
Perdóname.
Olvida todo lo que haya podido decir hasta ahora.
No me arrastres.
No me asustes.
Vete lejos.
Pero no sueltes mi mano.
Empecemos de nuevo.
Sangra mi labio con sanguijuelas de colores.
Fuma un cigarro para mí.
Traga el humo.
Arréglalo y que no vuelva a estropearse.
Échalo fuera.
Crúzate conmigo en una autopista a cien por hora.
Sueña retorcido.
Sueña feliz, que yo me encargaré de tus enemigos.
Dame la llave de tus oídos.
Toca mis ojos abiertos.
Nota la textura del calor.
Hasta reventar.
Sé yo mismo y no te arrepentirás.
¿Por cuánto te vendes?
Regálame a tus ídolos.
Yo te enviaré a los míos.
Píllate los dedos.
Los lameré hasta que no sepan a miel.
Hasta que no dejen de ser miel.
Sal, niega todo y después vuelve.
Te invito a un café.
Caliente, claro.
Y sin azúcar.
Sin aliento.

sábado, 12 de enero de 2008

Reckless



Dificilmente el dinero podría agravar lo snob y clasista que llego a ser. Me contaba mi madre que a los 3 años ya odiaba el transporte público de tal forma que, en cuanto subíamos al autobús o al tranvía, la reacción inmediata era ponerme a chillar como una energúmena exigiendo ir en taxi. Con el tiempo, la idea que tengo de los abejorros (más bien de los que los conducen), ha pasado a engrosar las filas de lo indeseable, pero por aquel entonces supongo que priorizaba la comodidad de no tener que ir de pie o sentada en las rodillas de mis padres, porque es evidente que mis progenitores no eran como los de ahora, que dejan que los monstruos vayan bien repantingados y no se molestan en hacerlos levantarse ni de los asientos destinados a la tercera edad, embarazadas o discapacitados, y no se te ocurra decirles esta boca es mía, porque o ni se inmutan o te echan una maldición gitana.

Así es como me siento a veces cuando hablo con según quien:



No es que mi casa parezca una franquicia del rastro ni un parque de atracciones, simplemente es por la endémica tendencia de la gente a decirte lo que debes hacer cuando no les has preguntado y te la trae al pairo tanto su beneplácito como su desaprobación. Con el tiempo y esfuerzos que se invierten en dirigir la propia existencia, no entiendo de dónde sacan bríos para intentar mangonear la de los demás! Si al menos se molestaran en hacerlo de forma sutil...

Es indigesto comulgar con el hecho de sentir que las circunstancias han hecho que te alejes de personas importantes en tu vida. Antes. Porque ahora las observas y te preguntas qué era lo que os unía. Ya no te hacen reír. No te consuelan sus palabras. Los percibes hundidos en la hastiada rutina de sus vidas y te alejas para que no te contagien su tedio. Con el tiempo la gente suele acomodarse, conformarse. Y me pregunto porqué no me sucede lo mismo, porqué a cada día que pasa mi ambición es mayor, siempre buscando algo más, andando otros caminos, rebelándome ante habituales monotonías.

Quizá es que soy rebelde por naturaleza y me niego por sistema a aceptar lo establecido.



lunes, 7 de enero de 2008

Hijos de un dios menor

Y el 2008 empezó cumpliendo todos los rituales que indican los manuales mágicos y alguno añadido por si acaso. Los tacones para recibir el año desde las alturas son de vértigo.



El mensaje más original:

"Afala kita, amula sela, ispa tota, insupuka sula." Acabas de recitar el conjuro indio que te impedirá hacer el amor durante todo el 2008. Feliz y casto año nuevo.

... mala leche se gastan, no? En fin, que la diferencia tampoco va a ser exhorbitante. Por descontado, no podía dejar de compartir tan buenos augurios con mis amig@s...

No sé qué cadena era, pero en fin de año sacaron a todas las viejas glorias, desde Salomé a Tony Ronald, con Karina y los Diablos inclusive. Y? Pues eso, lo malo es que me sabía todas las canciones!! Me percaté de lo decimonónica que soy cuando al cabo de dos días, bajando las escaleras, paré de golpe al escucharme cantando entera la canción de Pinocho.




Mal, verdad? La memoria es insondable. Cosas de las que por más que quieras no te acordarás y lo que consideras totalmente superfluo parece grabado a fuego. Hablando de fogosidades, la fiebre de estos dos días ha remitido y he vuelto a mis habituales 35,3º.

De hecho, ser tan vetusta tiene sus ventajas; nunca me idiotizaré jugando a matar marcianos (que ya me diréis qué culpa tienen los pobres bichos para masacrarlos de forma sistemática), ni pretendiendo ser una super-heroína dedicada a salvar a la humanidad, cuando un 85% de ella lo que merece realmente es la escabechina que se hace con los marcianos. Qué ansias de pelearse y matar! A los jugadores compulsivos se les detecta por haber desarrollado un acto reflejo en los pulgares.

Otra prebenda es que, al no tener este tipo de modernidades a nuestro alcance, era la imaginación la que hacía todo el trabajo. No necesitábamos escenarios tridimensionales ni tarjeta gráfica de última generación.

Quién quiere ser Lara Croft cuando has corrido mil aventuras junto a Pippilotta Rollgardina Victualia Peppermint Longstockin?