lunes, 5 de enero de 2009

La doublure


Discover The Black Sheep!




De la vitrina rota se salvaron pocas cosas; los vasos de tubo que robé hace años en el Music Box y algunas copas y vasos tallados a mano con más valor material que sentimental.

Si esta noche los reyes magos me traen algo más que carbón se deberá con toda seguridad a que me he comprado yo los regalos, porque durante esta semana solo he cometido tropelías y actos malvados.

Sin ir más lejos, hace unas cuantas horas. Volvíamos con mi hermano de efectuar las últimas compras y nos hemos subido a un autobús para llegar a casa. Eramos pocos y detrás nuestro iba sentado uno de esos niñatos que utilizan el móvil como vulgarmente se les llamaba antes "loro". Yo, que a estas edades ni estoy para tonterías y me da lo mismo lo que puedan decirme (pero con la muleta preparada por si las moscas), me he girado y le he soltado un: -perdona, pero no eres el hilo musical del autobús, por tanto, o lo bajas o te pones auriculares- No sé si le ha impuesto poco o mucho la mirada asesina detrás de las gafas de sol, pero el caso es que no nos ha vuelto a machacar los tímpanos con los berridos flamencos que salían por el altavoz lo cual, creo, hemos agradecidos todos muchísimo. Mi hermano me ha mirado con cara de circunstancias y ha sentenciado que estoy pillada.

Otra "malifeta" la perpetré hace pocos días. No hay nada mejor para deshacerse de un ególatra y desesperado vírgen que llevar las cosas hasta los extremos y asustarlo. Pero asustarlo mucho, eh? que si no, vuelve. Sacando del baúl de los recuerdos las enseñanzas (teóricas) de grandes maestros del bdsm, me puse el rol de dómina maltratadora y cruel, dejándole claro que a partir de ese momento estaba a mi entera disposición, con lo que ya podía irse preparando a acatar órdenes, y la primera prueba sería llevarle a comprar lencería femenina (para él) y que, vestido de tal guisa, debería fregar las baldosas del suelo con un cepillo de dientes. Después de tan humillante perspectiva, creo que el pobre todavía corre. Por si eso fallaba, ya tenía en mente algo tan sugestivo como una correa y un bonito látigo de siete colas.

En según qué plazas, si no las conoces, no deberías torear.

Jueguecitos a mí...

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4 comentarios:

Scott Saint-James dijo...

Ha ha ha ha!
Ten cuidado con lo que propones, que algún día te van a decir que si y vas a flipar con los sujetos que puedas meter en tu propia casa!
Me zamparía una botellita de absenta contigo muy a gusto, quizás en otra vida pueda ser.

Felices Reyes!:http://www.megaupload.com/es/?d=08FJTSMV

Kaos dijo...

Quizá llegue un día en que alguien me sorpenda y no encuentre la forma de salirme por la tangente pero, hasta el momento, el uso de la psicología inversa siempre me ha dado buenos resultados y puedo reirme de ello.

Y si alguna vez aceptan mis proposiciones, por descabelladas que puedan parecer, pediré refuerzos presenciales, lo grabaré en vídeo, lo venderé a alguna televisión basura y acabaré forrándome.

Si no te tomas esa botella de absenta conmigo que sea por tu culpa, puesto que la absenta y yo quedamos a tu disposición.

Gracias por el regalo, eres un solete!

Yrex Dionisius dijo...

Wow! me he leído varias de los post que tienes y me has enganchado ya te sigo.

Saludos

Kaos dijo...

Muchas gracias! Comentarios como el tuyo son los que ayudan a no dejar de escribir. Me paso por tu blog. Saludos.