domingo, 25 de marzo de 2012

Compromiso


El jueves fui a la Biblioteca. No es que no hubiera estado antes en una, pero fue mi primera vez para pedir prestado un libro. "Nación Prozac" de Elizabeth Wurtzel. El libro habla sobre la depresión. Deprimente. Pero me siento identificada con algunos de los párrafos. 

El viernes hice algo que hacía tiempo rondaba por mi cabeza: fui a Vilafranca y a Sitges. Moira se portó bien y tuve unas costas del Garraf estupendas, con un día brillante, fotos y paseo por las calles soñolientas y con sabor a antiguo, a chimenea y a las cosas de antes. Pero estaba triste. Seguía pensando en que hubiera podido compartir todo ésto con alguien. 

El sonido de nuevo mensaje en el móvil hace que el corazón de un salto. No.  No es mi teléfono normal. Es el teléfono que solo tienen dos personas en éste planeta. Una de ellas es mi padre y creo que ni se acuerda de que existe. Pero solo es un mensaje de mi compañía telefónica ofreciéndome mejores tarifas. Por qué sigo esperando una señal? 

Compromiso. 

El diccionario de la lengua española dice que compromiso es la obligación contraída por medio de un acuerdo, contrato o promesa. 

Todos rompemos nuestras promesas. Es fácil decir: Voy a hacer ésto o aquello y por mil razones de diversa índole acabamos por hacer lo contrario de lo que nos habíamos propuesto. 

Yo tengo un contrato de permanencia con mi compañía telefónica. Si quiero cambiar de compañía, debo pagar una multa. Pero mi nueva compañía establecerá un acuerdo con la antigua para que yo pueda cambiar sin pagar nada. Romper un contrato para firmar otro. 

La compañía para la que trabajas no necesita tus servicios. Firmaste un contrato indefinido. Se suponía que era para siempre. Pero ellos deciden romper el contrato y pagar (ahora no necesitan tanto dinero para despedir a los trabajadores) para no tener que mantenerte en la empresa. 

El compromiso en una boda: Prometo amarte y respetarte, en lo bueno y en lo malo, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte nos separe. Pero esas promesas se olvidan con el tiempo y hay pocas parejas ahora a las que la muerte los separe, porque el divorcio los separa antes. 

Pero existen otros compromisos más importantes que los firmados con las compañías de servicios o cualquier otra entidad o persona. Son aquellos que tenemos suscritos con nosotros mismos. 

Todos deberíamos comprometernos con nuestra propia persona a amarnos y respetarnos. A sernos fieles, a no romper las promesas contraídas con nosotros mismos. Lealtad hacia ti mismo. Eso no significa que no hagamos cosas por los demás, que no podamos transigir nunca. Hay cosas que podemos hacer sin que por ello se vean menoscabados nuestros principios, pero no permitamos jamás que por un contrato o promesa hechos a otros pongamos en peligro nuestra propia dignidad. Los principios pueden cambiarse, como decía Groucho Marx, pero el respeto hacia uno mismo no debe perderse en ninguno de los casos. 

Yo envidio a la gente que sabe decir NO. Mis No, si insisten mucho, suelen convertirse en quizá por el hecho de sentirme culpable de decepcionar a quien me está pidiendo un favor. Recuerdo días en que yo tenía mucho trabajo y mi madre me pedía cosas que yo no podía hacer. Pero acababa por hacerlas, a pesar de dejar otras cosas pendientes, solo porque temía que ella se enfadara o se sintiera decepcionada. Lo sé, era mi madre, pero nadie tiene derecho a exigir o a pedir que hagamos algo que no podemos o no queremos hacer. Yo tenía compromisos adquiridos antes, pero siempre acababa cediendo ante ella. Creo que así ha sido durante toda mi vida. Cediendo ante todo y ante todos. Y cuando he podido decir NO la reacción de la gente siempre ha sido la misma. Enfado y decepción porque no están acostumbrados a una negativa por mi parte. 

Bien, yo me comprometo a respetarme y a ser fiel a lo que pienso. No voy a hacer algo que me decepcione a mí por no decepcionar a los demás. Me comprometo a facilitar los motivos de mi NO y serán razones razonables, pero si después de ésto los demás siguen sintiéndose decepcionados y enfadados, aunque lo lamentaré, dejará de ser algo por lo que me preocupe. Las tenazas de la culpabilidad me han tenido demasiados años apretada y pretendo dejar de sentirme mal por la infelicidad de los demás, bastante trabajo tengo alejando la infelicidad de mi vida. Me comprometo a ayudar si puedo, pero si no lo hago será porque realmente no puedo y espero que tú no me quieras menos por ello. Me comprometo a respetarme y a respetar a los demás, pero también espero ese compromiso por parte de los otros. Me comprometo a hacer cosas para mejorar mi vida. Me comprometo a seguir luchando por lo que quiero y por los que amo. Me comprometo a tener una vida mejor. 

Firmamos un compromiso?
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4 comentarios:

Shira ♥ dijo...

Y yo muchas veces me he identificado con lo que tu escribes , siempre me hacen reflexionar tus palabras y a veces llegan quizas en el momento mas oportuno o quizas cuando mas necesito leer algo como lo que escribiste , por otro lado yo no voy a dejar de quererte por un NO , siempre hay una razon para todo y quienes te conocemos un poquito sabemos que no lo haces con mala fe o egoismo asi que si quieres firmamos ese compromiso ♥♥♥

Kaos dijo...

Compromiso firmado. Y no necesitamos un notario ni firmar con sangre. ♥

Anónimo dijo...

El Oasís ha vuelto. Me alegro.

Jose dijo...

Creo que no voy a pedirte nada. No porque crea que no lo vas a intentar, sino, que muchas veces es mejor no pedir por no molestar.Pero aún así también lo firmo.