martes, 27 de diciembre de 2005

Errare humanum est


... y entre tinieblas de fiebre, se abre paso la luz
es como una resaca contagiosa y común
que te vuelve a recordar: que solo estás, que solo estás,
en medio de tanta gente, que solo estás

Una gran obra de teatro. Carcajadas espontáneas, que siempre vienen bien. El autor del libreto es un gran conocedor del mundo de la pareja. Y un gran cínico también. En definitiva, por muchas desilusiones que nos llevemos, siempre debemos confiar en que llegaremos a encontrar la persona perfecta y luego pasarnos la vida intentando cambiarla.

Por fin se acabaron los ágapes pantagruélicos. Hoy mejor que ayer, regado con un Marqués de Riscal del 87. Mi tío tiene una extensa reserva de caldos y me permite ejercer de "sumiller". Mi amigo enólogo se sentiría orgulloso de los progresos que hago. Eso me recuerda que tengo que hacer una excursión al Penedés, prometí ir a verle y todavía no lo he hecho.

He estado informándome sobre la película que queremos ir a ver el viernes y he establecido una asociación de ideas con "Love Actually", quizá porque ambas están filmadas en episodios. La escena de las pancartas es impagable. Y de ahí pasamos a Sense and Sensibility, otra película donde coinciden una genial Emma Thompson y un Alan Rickman con un personaje mucho más benigno que el Severus Snape de Harry Potter. Vale, también actua Hugh Grant, pero este siempre se parodia a sí mismo.

Haciendo zapping internauta he topado con uno de esos libros que supuestamente están escritos por psicólogos y que no tan supuestamente son best-sellers en los EUA. "Por qué los hombres mienten y las mujeres lloran". Más o menos viene a ser la parte contratante de la segunda parte de "Por qué los hombres no escuchan y las mujeres no entienden los mapas". Es generalizar mucho. Ergo, si ningún hombre escucha, ninguna mujer sabe leer un mapa? Error. Algunos hombres escucharán, digo yo, y algunas mujeres entienden los mapas (servidora entre ellas). Aplicando esta teoría, no todos los hombres mienten, por mucho que el porcentaje sea tremendamente alto, y no todas las mujeres se convierten en la virgen de la lágrima fácil.

Osan hablar sobre la intuición femenina y la facilidad con que detectamos la mentira en el sexo opuesto. (Risas de fondo). Pues conozco a dos que ven menos que un gato de escayola. Deberemos aplicarnos con rigor al estudio del lenguaje extracorporal, porque Mr. Magoo a nuestro lado es un lince.

No hay nada como saber reírse de uno mismo.

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