viernes, 10 de agosto de 2007

A.I.

Cuando un hombre al que crees medianamente inteligente cae en el eterno cliché de la rubia oxigenada y comportamiento plagiado de la dama de las camelias, te dan ganas de dejarle con la boca abierta con una frase del tipo:

"Creía que eras alguien, pero eres dos personas, como todo el mundo", lo que, en el coloquial vocabulario femenino significaría más o menos:

yo estoy aquí intentando mantener una conversación adulta e inteligente a la par que entretenida y resulta que tu te fijas en lo mismo que todos. Pues, sabes qué te digo? que la próxima vez que necesites una voz amiga me habré quedado afónica o estaré tremendamente ocupada cuidando la granja de hormigas rojas gigantes o en un simposio interesantísimo sobre la cría de marsupiales a distancia, que para el caso sirve igual.

Si, más o menos viene a decir eso.

Puede suceder (no, de hecho sucederá!) que no te entienda, de lo cual acabarás deduciendo que es otro ser mononeuronal más y con la misma sensibilidad que un cardo borriquero.

Cómo se puede ser tan pueril?

Pensaba que a estas alturas la archifamosa película que rodó Howard Hawks con Marilyn como protagonista ya estaba olvidada. Además, por si no lo sabéis, el libro original, escrito por Anita Loos, tenía un título más largo: "Los caballeros las prefieren rubias... pero se casan con las morenas"



Corren otros tiempos, los hombres se han "metrosexuado" y cada vez es más difícil encontrar un cromagnon, pero lo suyo siempre será la política del estacazo y arrastrarte hasta la cueva cogida por los pelos.


Inteligencia emocional: 0


4 comentarios:

Eva dijo...

Saber q es lo único q me sorprende de tu relato?? q auún te queden esperanzas de encontrar un hombre en condiciones...

Kaos dijo...

encontrar para algo especial no, pero al menos rodearme de algún que otro con capacidad de raciocinio, por mínima que sea, sí... es tanto pedir? :)

Eva dijo...

si.... es mucho pedir!

Kaos dijo...

pues vamos mal...