viernes, 28 de diciembre de 2007

The last seduction



Si mantengo las distancias me dice que estoy borde. Si me muestro amigable y compartimos confidencias es incapaz de mirarme a los ojos cuando nos volvemos a ver. Qué parte me he perdido? Quién dijo que el cerebro de un hombre es simple y llano? Otro hombre tal vez? Coi, si entre ellos temas como fútbol, política, dinero y follar son de lo más trascendental, los pilares sobre los que gira el universo. Intenta que expresen sentimientos y te encontrarás con que no saben decir una sola frase coherente, amén de tartamudear y balbucear cual niños de guardería.

Enfréntales con la lógica aplastante, dales la vuelta a sus argumentos como si de una tortilla de patatas se tratara y comprobarás lo que significan aturdimiento e inseguridad. Los descolocas y, qué te queda? Un pollino.

De ahí que se queden con alguien inferior a ellos, pese a que les atraigan más las mujeres con cerebro. Es menos complicado escuchar cháchara vanal que tener una persona al lado que te plantee retos y dilemas mentales, que ponga en duda tus afirmaciones y que te lleve la contraria. El domingo vi una imagen patética de lo que puede llegar a ser la vida en común. No, no peleaban ni discutían, únicamente no se decían nada, uno en cada punta del sofá, satisfechos con contemplar en el televisor un programa que no tenía ningún interés. Llegar a no tener nada que decirse...

Hoy es el d
ía de los santos inocentes. Para mí otro día más, porque me paso horas tomándole el pelo a la gente. Bueno, no a todos, solo a aquellos con sobrados méritos. Cualquiera de mis senseis me preguntaría porqué pierdo el tiempo dándole conversación a alguien que no me interesa lo más mínimo y que tiene la facultad de sacarme de mis casillas frase si, frase también. La verdad es que yo me planteo la misma pregunta muchas veces. La respuesta suele ser bastante obvia: me divierte ponerles a la defensiva, convertirme en depredador y observar como aún tratándoles de la forma más inhumana, vienen a por más. En eso se parecen a las mujeres. Tienen una vena masoquista que no acabo de entender.



Que una señora que no me conoce de nada pien
se que puede dejar al crápula de su marido en mis manos y no temer nada la hace acreedora del premio a cándida del año. Más que un halago a confianza depositada es un insulto a mis dotes de seducción y, solo por eso debería enseñarle una lección a la muy panoli.


3 comentarios:

Gattaca dijo...

Decididamente doña Panoli conocida también por señora de Pollino no te conoce, o lo que es peor, no es consciente de q su señor esposo además de Pollino es un crápula!

carlos dijo...

esa es mi kaos

Gustavo Corredor Ortiz dijo...

Oye, Kaos, he mirado tus cosas y en general me ha gustado cómo las piensas y las dices. Date una vuelta por mi Blog, a ver qué te parece, estamos muy lejos pero de pronto nos comunicamos. Paz y salud para 2008, chao.