sábado, 14 de febrero de 2009

Don't Come Knocking

Dios, qué taja más tonta pillé ayer! En un momento dado hasta tuve que ir a dar una vuelta descalza por el piso para que, con el frío del demonio que hacía, mi universo dejara de rodar. La culpa la tuvo el Cardhu de Ra, que no es que fuera añejo no, era antediluviano.

Como dice el dicho, que me quiten lo bailao. Puede que fuera el antídoto perfecto a la estrambótica semana que he pasado, con paranoia incluída. Gracias al buen hacer de mis amigas no fue tan horrible y el ataque de ansiedad quedó en algo anecdótico de lo que reírnos con el tiempo.

Quien diga que el whisky no provoca resaca, miente como un bellaco y merece ser castigado con unos azotes.

Claro que, a pesar de tener la cabeza llena de algo comparable al plomo, mi horario no ha variado un ápice y me he despertado con las gallinas e hiperactiva, con lo que ya llevo tres lavadoras, un cambio de decoración y me he marcado varios bailoteos mientras perforaba los tímpanos de mis vecinos con la cadena musical al límite de sus decibelios.



Estoy acabando con las reservas de zumo de naranja, a ver si consigo mitigar los estragos del alcohol. Si mis nebulosos recuerdos no me engañan, diría que se me ocurrieron muchas tonterías y algunas hasta las dije sin mostrar ningún recato. Si mi memoria no me engaña, que puede ser, porque la muy jodida es traicionera como ella sola, me regalaron algo tierno y salvaje a la vez, algo que jamás antes me habían ofrecido.

Sin lugar a dudas, mi AE campa a su antojo por la estratosfera, mi SC se halla perdido irremisiblemente y mi CI ahora mismo debe ser de 15 negativos.

Me siento eufórica y quiero mantener este estado, pero terminé el Cardhu y no sé si el agua oxigenada provocará los mismos efectos...


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