viernes, 20 de mayo de 2011

Yan lei (Tears)



Escuchando la b.s.o. de no tengo ni remota idea de qué película. En algún momento quizá me asalte la curiosidad e inicie una pormenorizada búsqueda para saber quién compuso la música.

Qué pasa cuando es imposible llorar? Tengo la sensación de que en algún momento, no podría asegurar la fecha, me envolví con rollos de papel secante que absorben cualquier conato de lágrima que intente escapar y llegar hasta mis ojos.

Tal vez sea porque ya no hay nada que pueda afectarme de verdad, porque observo desde una lejana galaxia a un mundo que me parece ajeno, distante, como si no fuera conmigo.

Me dedico a limpiar de forma compulsiva las contraventanas, que esconden el color original debajo del amarillo polen que todo lo invade, mientras efectúo un repaso a mi última década y acabo por pensar que me he equivocado en tal multitud de decisiones que era imposible hacerlo peor.

Laboralmente he ido de mal en peor, hasta llegar a este abismo en el que no se divisa ni una minúscula partícula de luz.

Me he desvinculado de forma paulatina (a veces drástica) de la gente que me rodeaba. Me he sentido acosada por la preocupación hacia mi persona, agobiada por la incomprensión respecto a mis actos, frustrada por la insipidez, en definitiva, harta hasta la saciedad de la sociedad.

Y los hombres? Este capítulo se merece carcajada y ovación del público.

Por qué todos (amigos y algo más) se han otorgado la prerrogativa de decepcionarme de una u otra forma? Jamás he escuchado el típico -no eres tu, soy yo- ni el consabido -no estoy preparado para comprometerme-, ha sido peor, mucho peor. Desde el peregrino "me alejo de ti porque me persiguen unos mafiosos a los que debo dinero y podrían ensañarse contigo", pasando por el "eres la mujer de mi vida pero me da miedo" hasta la más ingeniosa (y dolorosa) "me quedan pocos meses de vida". Un sinfín de excusas, a cual más pintoresca... y deplorable.

Todos estos señores han puesto su granito de responsabilidad en lo que, a lo largo de los años he llegado a ser: desconfiada. Yo no nací como agente libre de algún servicio secreto de inteligencia. Pero a base de una pirámide alzada con mentiras, verdades a medias y ocultación flagrante de la verdad, si no te conviertes en suspicaz, por no decir incrédulo del todo es que eres la persona más ingenua del universo o padeces estupidez congénita; la ingenuidad la perdí hace demasiado y el gen de la estupidez nunca ha sido detectado en mis cromosomas.

Lo peor no es que te mientan y aún convencida de saber que están intentando metértela doblada (amén de joderte sobremanera que subestimen esa inteligencia que tanto ensalzan y que parece ser uno de tus atractivos), no solo no les digas lo que opinas de dónde podrían embutirse tanta patraña y tanto embuste, sino que les des cancha para ver hasta dónde son capaces de desarrollar la ficción, a sabiendas de que más temprano que tarde la que se llevará el disgusto serás tu porque ya sabías que acabarían decepcionándote. Y no satisfecha con la constatación de que la santa razón es tu inseparable compañera, cuando vuelven con la cabeza gacha pidiendo disculpas por haberse comportado como lo que son, unos cretinos, les perdonas y concedes segundas (a veces incluso terceras) oportunidades. Quizá tu inteligencia se haya ido de vacaciones permanentes, has alcanzado el nirvana, te han adoptado los dioses en el Olimpo y los humanos han dejado de ser una de tus preocupaciones en pro de otro tipo de actividades más excelsas... O puede ser únicamente que perdones porque esa persona que tanto daño fue capaz de provocarte en el pasado ya no te importa un pimiento.

Lágrimas? Creo que las conservaré para algo que merezca verdaderamente la pena.



tears Pictures, Images and Photos

4 comentarios:

Mónica dijo...

He dicho, simple y llanamente...
Si lloras porque no puedes ver el sol.... las lágrimas te impedirán ver las estrellas.

=D

Kaos dijo...

Gracias Mónica :))
Supongo que algún día veré el sol sin niebla...

Pingüino dijo...

Eres la mejor.

Pasa una fantástica noche!

:)

n0str0m0 dijo...

siento tus lamentos y tus lagrimas hacen sentirme una de tus decepciones por la tardanza en poder, con tristes palabras, tratar de apoyar tus animos.