martes, 22 de enero de 2013

Silver Linings Playbook



Hay cosas que solo pueden pasarme a mi. 

El  jueves una buena amiga hizo un envío de dinero desde el extranjero a través de la empresa Moneygram. Con la eficiencia que la caracteriza, mi amiga me envió por mail todo lo necesario para que no  tuviera problemas a la hora de pedir la cantidad que me mandó, incluídas algunas oficinas bancarias y locutorios cerca de  mi trabajo. 

El viernes al mediodía, aprovechando el descanso para comer, fui a la primera (y para mí más fiable) oficina bancaria que constaba en la lista pero, aunque en la página web aparecía el horario de atención al público de 8 a 23h evidentemente estaba cerrada.  Bueno, no pasaba nada, consulté la web de nuevo y encontré varios locutorios en Castelldefels, con lo que el asunto podía quedar resuelto en pocas horas. 

Me acerco al primero de ellos y cuando les digo que voy a recoger dinero me dicen que no, que  únicamente envíos. Objeto que en la página web hay una opción seleccionable que filtra solo las oficinas donde puedes recibir el importe y la señora, mirándome como si fuera idiota, repite que allí solo puedo mandar dinero, no recibirlo y pone cara de -a mí qué me cuentas de lo que dice en la web-. Obtuve el mismo resultado en 3 locutorios más del pueblo. 

Ayer por la mañana volví al banco pero, oh sorpresa! más o menos la conversación fue ésta:

- Buenos días, vengo por un envío de dinero que me han hecho a través de Moneygram
- Tienes que volver dentro de dos horas
- (Extrañada) Dentro de dos horas no puedo, estoy trabajando. El envío lo realizaron el jueves (pensando  que quizá necesitaban comprobar que estaba todo en orden)
- Como si lo han hecho hace 2 semanas, son dos horas igualmente. 
- Por qué? 
- Primero tienes que rellenar un formulario y volver al cabo de dos horas 
- Puedo firmar el formulario ahora y volver a por el dinero mañana 
- Aunque vengas mañana, serán 2 horas igualmente (con cara de asqueado)
- Pero no puedo ausentarme del trabajo dentro de 2 horas!
- Es tu problema. 

Ya que hoy he tenido turno de mañana me he decidido a recorrer unos cuantos locutorios (a cual más lejos) y en todos me han dado la misma respuesta: Te lo daríamos pero no tenemos suficiente efectivo (que conste que estamos hablando de 200€ no de una cantidad asquerosa de dinero). Uno de ellos amablemente (mucho más que el señor de la oficina del Banco Popular que está en la Rambla) me indica un locutorio del raval donde pueden dar fin al suplicio en que se estaba convirtiendo la dichosa transferencia.  

Albricias! me dicen que sí, que les facilite el dni y el número de referencia.  Ya estaba yo cantando aleluya cuando me dan la mala noticia: el nombre que consta en mi dni es MARIA E**** y la persona que realizó el envío solo puso E****. Jamás, en toda mi vida, ni bancos, ni oficinas de correos, ni ningún otro estamento, ya sea público o privado han puesto objeciones a entregarme nada por el dichoso María de mi dni. Todo dios sabe que es puro formulismo impuesto por la jodida iglesia católica al no ser mi nombre un nombre de santa, sino de mártir (y ahora entiendo cómo se sentían los mártires por cierto).  Parece ser que paquistaníes, filipinos o marroquíes no entienden de eso, aunque lleven años viviendo y haciendo negocios aquí. Así que sigo sin conseguir que me den mis 200€!!!! 

Queréis más? Esta tarde he ido a que me hicieran una resonancia magnética para determinar dónde está ubicada la hernia discal que lleva jodiéndome la espalda y el brazo desde hace dos meses. 

Me han dado las "fotos" en un sobre y he pedido una bolsa para poder engancharla al manillar de la moto. En algún punto de la C-32 cerca de Sant Boi la bolsa se ha roto y ha desaparecido, juntamente con las fotos que necesito entregarle a mi doctora. Por más que he intentado encontrarla (pasando varias veces por ese tramo de carretera y creando un caos circulatorio debido a la lentitud con que conducía tratando de ver una bolsa blanca en el arcén o en medio de la calzada) no he sido capaz de dar con ella. Así que mañana me toca llamar a la clínica y pedirles una copia de la resonancia porque se me ha extraviado. Oh, y mientras hacía todo eso, estaba lloviendo a cántaros, con lo que  he llegado a casa tan mojada que parecía como si me hubiera lanzado a una piscina vestida. 

Pero vamos, que un mal día lo tiene cualquiera...  

 photo fight2.jpg

1 comentario:

Anónimo dijo...

Eso no ha sido un dia, ¡Ha sido un martirio! Si el Karma se porta, tiene que estar a punto de tocarte una primitiva.
Gau