sábado, 4 de febrero de 2006

...Que se llama soledad...

Medianoche de un viernes.

Y me pregunto: qué hago aquí, sentada casi literalmente encima de la estufa, escuchando a Danny Elfman y ganando una partida tras otra del spider? Debería estar de fiesta, cenando con los amigos, departiendo de temas trascendentales o saliendo del cine. Pero no, después de doce horas continuadas de trabajo y una reunión que parecía la historia interminable porque se iban por los cerros de Úbeda más a menudo de lo que hubiera querido, donde me han acabado enchufando la más desagradable de las tareas, mi único deseo era volver a casa (home, sweet home) y, valga la redundancia, aposentar mis posaderas en la destartalada silla de oficina que heredé y desconectar el cerebro un rato.
Muchas partidas después, veo que no estoy sola en el universo virtual. La gente va apareciendo, aunque mi estado "ausente" parece ser respetado, al menos hoy. Ya es patético que no tengamos nada mejor que hacer que ponernos delante de la pantallita, ya sea a jugar, navegar o buscar pornografía barata.
No me has escrito hoy. Será que mi respuesta no era la que esperabas?. Pretendía justamente eso. Demasiado en juego. Tú con prisas y yo dando largas. Y me hubiera gustado conocerte, de verdad. Eres ingenioso, inteligente, divertido...
Me permito soñar un poco...
"Corpse Bride" - Danny Elfman
Va por tí.

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