viernes, 17 de febrero de 2006

Renacimiento...

Paisajes.
Por la mañana, el mar. Lo veo cada día, siempre el mismo y siempre distinto. Y cada mañana pienso: me pararé, lo fotografiaré desde el mismo ángulo durante una semana y podré ver cómo cambia, el color, las olas, el cielo...
Esta tarde: He salido a una hora más que razonable y estaba oscureciendo. El tono liláceo de la puesta de sol, con oscuras nubes sobre la montaña, al fondo, quitaba la respiración.
De noche: La muralla del castillo iluminada en la cima de la montaña, la luz del faro dando vueltas, el puerto, con sus miles de farolas y, coronándolo todo la luna, escondiéndonos una parte, un avión que parecía iba a atravesarla y brillantes y frías estrellas en el azul cobalto del cielo.
Insomne de nuevo, pero con una paz interior que hacía tiempo no sentía. Porque llega un día en que descubres que eres única, estupenda, increíble y especial y no necesitas ya que nadie te lo diga porque tú lo sabes. Te sientes optimista. Y sabes que tendrás momentos difíciles porque, quién no los tiene? Llorarás, reirás, te sentirás sola, pero no será vacío, porque puedes convivir con eso y con mucho más, forma parte de tu idiosincrasia, es como las mareas o saber que después de la noche sigue el día. Cíclico.
Sabes que mientras puedas continuar sorprendiéndote con un paisaje, una canción, las palabras de un libro, la sonrisa de unos ojos, sigues viva. Que un "payaso mediocre" no ha podido contigo, lo has superado y eres capaz de reírte de él, de tí misma y de todo cuanto te rodea.
Le das tiempo al tiempo. Algún día...
Recurro de nuevo a Nyman. "The scent of love" BSO "El piano"

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