domingo, 12 de noviembre de 2006

Time is on my side

El tráfico del domingo refleja esa lasitud típica de los ágapes de lenta digestión, cuando todo se ralentiza, invadidos por la apatía de la cotidianedad que representa el lunes.
Después de horas acarreando libros llenos de polvo, la única sensación segura es el agotamiento. Me despojo de la ropa y ya en la ducha, dejo que el agua se deslice eterna por el cuerpo. Hoy toca esa mascarilla lila que, además de mantener mi pelo como ala de cuervo, hace que huela a incienso. El gel azul conseguirá que me relaje. No me apetece utilizar el difusor.
Fiesta mayor en el Clot. Salvas de fuegos artificiales. Después ya no sé si siguen o son los seguidores del Barça los que festejan que ha ganado. No quiero poner la tele.
Es deplorable utilizar a los demás únicamente cuando te sientes solo y no tienes con quién hablar. Es lamentable no tener consideración y esperar que se adapten a tus veleidades. Es penoso pretender ser lo que no se puede ni se podrá ser jamás. Es desolador verificar que, a pesar de todo lo que pretendan hacerte creer, la razón te acompaña.
Silencios graves, opacos, plomizos.
Detesto a todos y cada uno de los días de la semana. Pero el tiempo está de mi parte.
Te he apuntado en una barra de hielo
mi dirección y mis mejores deseos...
"Que te follen" - La cabra mecánica

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