viernes, 15 de diciembre de 2006

El séptimo sello

Sigo con mi rarezas. La euforia duró lo que duran dos peces de hielo en un vaso de te hirviendo y mi estado anímico parece una campana de Gauss invertida. Hice algo que no había hecho en mi vida: llorar mares con la cabeza apoyada en las rodillas de mi madre; de hecho, cualquier cosa hace que el llanto aparezca de nuevo. Una simple frase, un recuerdo, una melodía, hoy una película "El diario de Noah".

Qué me pasa? No lo sé. Acumulación, demasiado sinsentido, infinidad de dudas, falta de ilusión, de pasión, quién sabe. Tristeza, agresividad, todo se une para desembocar en este estado donde nada y todo importan hasta extremos inexplicables.

Descubriendo aspectos que por exceso o por defecto no deberían estar ahí.
Duele respirar, duele pensar e incluso estar aquí, delante del teclado, es un acto irreflexivo, porque lo que deseo con toda mis fuerzas es dormir.



Me esperan para jugar una partida de ajedrez.

The age of aquarius - The fifth dimension