sábado, 6 de enero de 2007

Cero en conducta

Enamorarse es bonito, seguro. Y muy pesado para los que te rodean, que te lo soportan porque son tus amigos y nunca te dirán que eres monotemático, aunque lo piensen y tengan ya la cabeza como el tambor del tamborilero por navidad de tanto escuchar tus arengas una y otra vez sobre las virtudes que adornan al ser amado. Tengo una amiga que pasa por esta fase. Y a mí el chico no me caía mal al principio, pero tanto oír hablar de él ha hecho que hasta los sudokus se conviertan en sopas de letras para formar su nombre... Qué hablamos de política? ya está con que si fulanito... De películas? lo mismo. Lo mete en la conversación, sea ésta la que sea, hasta que me dan ganas de: a) sacudirla hasta que se calle b) ponerle un bozal c) no volver a quedar con ella hasta que lo dejen, aunque no sé si este sería el mejor remedio, pues entonces vendrá el apartado de sollozos y recriminaciones. En fin, que estas fases uno debería llevarlas en silencio, como las almorranas. Si obviamente nos ponemos tan cargantes como lo veo ahora, desde una perspectiva neutra, mis más sinceras disculpas.
Además, las mujeres somos tontas. Un hombre, por muy enamorado que esté, y es una palabra que dudo entre en su limitado vocabulario, jamás dejará de ver un partido de fútbol, por poner un ejemplo, para quedar contigo. Nosotras, en cambio, somos capaces de los más inauditos sacrificios por estar con ellos. Algunas incluso renuncian a la religión; si, esa que se practica en los centros comerciales... Después, cuando todo acaba (porque todo, absolutamente todo tiene un fin) empiezan los reproches. Que si mira lo que hice por él... Meeeecccc! Error y de los grandes. No lo hiciste por él, lo hiciste porque tú querías estar con él, así que no confundas los términos, bonita.
"Es la locura, es la ternura
Nube sin cielo, ave de paso
Huye del miedo, siendo su espejo
No tiene dudas, pide la luna
Ella es la bruja de Blancanieves
De su manzana probar no debes..."
Si alguien piensa que soy un ser desalmado, vale.
Poco me ha durado la prórroga que concedía ayer. Ya véis, imposible cambiar. Tampoco es que quiera, me siento muy a gusto tal y como estoy, diciendo lo que pienso sin pensarlo mucho. Y no, no estoy pre, ni post, ni menstrual, ni ovulando, ni follo poco ni mucho, es que una es como es y tampoco pienso que sea de recibo eso de esperar encontrar un hombre que te cuide y te mime sin dar nada a cambio, que es lo que pretenden muchas aprovechadas. Aunque María y yo, con nuestra filosofía noctámbula acabamos decidiendo que la culpa, por supuesto, sigue siendo nuestra, pase lo que pase, por habernos emancipado, pero que conste que he escuchado versiones que dicen que estábamos mejor en la cocina y pariendo como conejas, más o menos como las infantitas. Realmente es tan necesario poblar el planeta?
Creo que prefiero las especies en vías de extinción...
"...Y se te han olvidado los sentimientos.
Tienes que empezar por resolver
Lo que tienes dentro
y no piensas casi en los demás,
qué más dará si mal o bien.
Mucho metrosexual y faltan besos
Y eso es lo que quiero, besos
todas las mañanas me despierten besos
sea por la tarde siga habiendo besos
luego por la noche hoy me den más besos pa' cenar..."
Carnival Town - Norah Jones

2 comentarios:

carlos dijo...

Por decir lo que pienso sin pensar lo que digo
mas de un beso me dieron y mas de un bofeton

J.Sabina

Kaos dijo...

se trata sólo de poder dormir
sin discutir con la almohada
dónde está el bien, dónde está el mal (Esta boca es mía)

a plena luz del día (y de la noche), Cruella de Ville..