domingo, 4 de febrero de 2007

Outsiders

La verdad es que me he cansado de escribir en tercera persona. Me aburren muchas cosas. Escuchar el cd entero de un solo artista (con alguna salvedad), un mal libro (aunque lo termino por eso del amor propio), hacer cola en las tiendas o el cine, esperar, ver la televisión, la frivolidad, la estupidez, la torpeza, el absolutismo, la vulgaridad y la ordinariez. Por cansarme, me cansa hasta masticar...

Pero, lo que más me harta son las personas. Es muy probable que, si confraternizo con alguien durante muchos días seguidos, le acabe encontrando cargante y decida estar una larga temporada sin volver a verle. Existen muy pocos seres humanos capaces de mantener mi atención por un largo período de tiempo.

Quizá por eso prefiero la escritura. Si una conversación me parece latosa, siempre puedo dedicarme a ejercitar mis neuronas con otros menesteres y, al menos, no ven como bostezo. Crueldad, diréis? No, el más honesto e íntegro realismo. Me preocuparé lo justo y necesario y, a veces, ni eso. Si no te he visto nunca, qué demonios me cuentas sobre tus problemas laborales, familiares o sentimentales? Entre mis proyectos no está poner un consultorio a lo Elena Francis, tampoco soy el Dr. Corbella y, por supuesto, no tengo un laboratorio farmacéutico con la panacea para el cancer o el sida, ni siquiera para un orzuelo. Calimeros? no, gracias. Si pretenden llorar sobre mi hombro, les hará mejor servicio una caja de cleenex.

Mi tía se descojonaba literalmente mientras les contaba alguna de mis experiencias cibernéticas. Tids, parafilias, síndromes de diversos tipos... Si es que abarco todos los campos!! Hasta Inés, y mira que los suyos son más bien raritos, me decía que los míos se llevan la palma. Fijo que equivoqué la carrera. Tanta contabilidad y tantas puñetas, con lo bien que me habría ido estudiando psiquiatría. Haría exactamente lo mismo que hago ahora, eso sí, el haber de mi cuenta bancaria alcanzaría los Alpes.

Qué descanso poder dar rienda suelta a tanta mala baba acumulada! Definitivamente, no sirvo como novelista.


¿Qué necesita un ser humano
para no apartarse de sí?
¿Qué le ha faltado a la verdad
para quererla disfrazar?
¿Por qué un bufón llena el lugar
donde hubo un sitio para amar?
¿Por qué fingimos confusión
hasta acabar con la razón?
No sé si es desesperación
o humilde ya resignación,
en fin, no sé cómo llamar
a esa versión de un pavorreal,
sólo si sé que no eres ya
lo que quisiste ser.




Shake a tail feather - Ray Charles & Blues Brothers
http://www.youtube.com/watch?v=GqP0BmhQSdI

2 comentarios:

gio dragskor dijo...

La contabilidad y su interpretación son o deberían ser únicas. Las personas se pueden interpretar distintamente según quien las observe. ¿Tienen psiquiatra los psiquiatras? Al mismo tiempo somos objeto de análisis por otras personas

Kaos dijo...

por supuesto, a no ser que te tomes licencias "poéticas", una contabilidad siempre será lo mismo, pero hay personas que, las mires por donde las mires, y las cojas por donde las cojas, seguirán estando taradas. Y si, los psiquis tienen psiquis que les analizan, forman una cadena. Y no, hay gente que no analiza, se limita a respirar.