jueves, 1 de febrero de 2007

Tango para tres




Se sentía observada. No acertaba a discernir el género del pequeño duende totalmente vestido de rojo con el gorrito de colores calado hasta las fruncidas cejas; solo sabía que la estaba sometiendo a un escrutinio digno de un tac.
Hacía tiempo que no viajaba en tren. Extensiones quilométricas de playas desiertas se deslizaban ante sus ojos. Aprovechando que el vagón iba medio vacío ocupó dos asientos, logrando así estirar las piernas mientras se disponía a pasar de la mejor forma posible la hora que duraría el retorno a la ciudad. Acertó a escuchar por el hilo musical la marcha nupcial, lo que la indujo a conectar el mp3 a toda prisa.
Con el cielo encapotado y el mar en calma, lo que quería era apearse para dejar sus pisadas en la solitaria arena. Sentada al otro lado, su inverso en el cristal, una mujer se maquillaba ante el espejo.
Si existiera la casualidad o el destino, precisamente ese habría sido un buen momento para una demostración única, aunque verlo subir al tren la sumiría en un estado nervioso equivalente al paroxismo, a la espera de ver reflejada en sus ojos la sorpresa y, por qué no, el desprecio. Se dice que el mundo es un pañuelo, solo que cuando quieres encontrarte a alguien, hace acto de presencia la ley de Murphy y las posibilidades de conseguirlo se tornan del todo improbables.

Se cruzaban veloces con otros trenes, ganado humano cargado y descargado en cada estación, desplazándose en busca de una visión, una ambición, una quimera.

Había hallado su libertad abandonando toda esperanza.

A lo lejos, entre las nubes, empezaban a distinguirse las luces de la metrópoli.

... Jamás tendrás un gran amor
pero estarás tranquilo
te sentirás seguro
y dormirás sin sueños
el mundo pasará sin vos
no sentirá tu ausencia...
...tendrás miedo a volar
no te crecerán alas


No llueve eternamente...
As the world falls down - David Bowie
http://www.youtube.com/watch?v=4ByGsFuCuRU

2 comentarios:

Gio dragskor dijo...

Fue una suerte que llevara el reproductor mp3. Te ayuda a aislarte de todo lo que puede ocurrir en un vagón de tren, lugar ideal para observar y ser observado, pasatiempo preferido dentro de él. ¿que más se podría hacer?

Kaos dijo...

por hacerse, se podrían hacer muchas cosas, aunque nada tan interesante como entrar en el club de las alturas, por supuesto...