miércoles, 9 de mayo de 2007

Hiedra venenosa




Tengo una idea aproximada de cómo son los ratones coloraos:



Pero, y los de iglesia? cómo son? Van vestidos de monaguillos? Se alimentan a base de vino y pan consagrado? Por qué se refieren a ambos como sinónimo de inteligencia? Qué es lo que les hace tan listos? Cual de los dos lo es más? Tampoco es que tenga el placer de conocer a ninguno rojo, aunque es sencillo imaginarlos de algún color, a fin de cuentas, bien que teñían a los pobres pollos, por mucho que el tinte fuera tóxico y sus expectativas de vida se redujeran drásticamente.

Divagaciones estúpidas, lo sé, pero elucubrar sobre absurdos ayuda a no pensar en otras cosas.

Cuando dicen que todos tenemos algo de niños no van desencaminados. Sin ir más lejos, esta tarde he recordado mi infancia con las canciones de "Los payasos de la tele". Siempre había pensado que la famosa gallina se llamaba Turuleta y resulta que no, que es Turuleca... Dice Aka que la parte derecha de mi cerebro debe estar más desarrollada de lo normal, puesto que cuando a Uriel le ponían el Baby Mozart en el dvd yo estaba más atenta que él, y de eso solo hace 3 años... Es cierto, puedo quedarme petrificada delante del televisor con según qué programas infantiles, pero es que la compilación que engloba Baby Einstein es merecedora de un punto y aparte. Música, colores, todo pensado para proporcionar estímulos, nada que ver con los teletubbies.

Cierto hombre a quien trato de forma muy desconsiderada (sin merecerlo, porque él es de lo más servicial), me introdujo ayer en el mundo de la versión bossa nova de algunos clásicos de siempre. Y como la telaraña espacial comprende mucho más de lo que podamos llegar a imaginar y abarcar, enmarañándome en sus finos hilos, encontré algo divertido.






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