viernes, 2 de noviembre de 2007

The ballad of the sad cafe

Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.

Tristes hombres

si no mueren de amores.
Tristes, tristes

Miguel Hernández



Y ya es bien triste regocijarse en la tristeza. No, no digo que siempre se deba estar risueño y dicharachero que, como los antibióticos, si te los tomas cuando no toca, dejan de hacer efecto, pero de ahí a revolcarse en la pena... O ser siempre absoluta e irrevocablemente negativo. Me recuerda la historia que contaba Sonia de su abuela, que cada vez que visitaba a la familia les advertía de la muerte inminente del canario. El pobre, al pasar el tiempo (y por tiempo entendamos años) efectivamente se murió, y la buena señora iba eufórica repitiendo que ya decía ella que aquel canario iba a morirse! No es que vean el vaso medio vacío, es que lo único que ven es el poso.

Me doy cuenta de que ya no sé flirtear. Me pusieron en bandeja una oportunidad de oro y no supe contestar como es debido. No pasa lo mismo que con lo de ir en bici. Esta práctica, si no la mantienes en uso, se pierde.

Enciendo una vela, porque ayer fue el día de todos los santos, pero hoy son los fieles difuntos, y esa es la forma de que vayan a la luz. He dicho luz? pero si la luz soy yo! De todas formas, seguiré las tradiciones y continuará encendida, marcándoles el camino para que se dirijan donde quiera que fueren.

Duelen los dedos de tocar la guitarra. Pocas canciones tienen la fuerza suficiente como para que la menda saque de su escondrijo la acústica pero, cuando una de ellas lo consigue, le quito las telarañas y me acaban sangrando los dedos. Y esta canción no es fácil, no. Soy obsesivo compulsiva y, lo mismo que cuando un libro me gusta no paro hasta que he cerrado la contraportada, con la música pasa lo mismo. Encontré los acordes, encontré el mp3 y ahora solo es cuestión de practicar, practicar y practicar hasta que la casa vuele por los aires ... creo que eso se lo dice el lobo a los tres cerditos y yo hablaba de notas musicales, no? En fin, baste con saber que no cejaré en el empeño fácilmente y me daré por satisfecha cuando pueda tocarla con los ojos cerrados. Ah! que no os he dicho de qué canción se trata? Vaya, pues qué mala memoria porque... yo no dije que me había enamorado de una canción? a cual sino iba a referirme?

2 comentarios:

Gattaca dijo...

Vaya! y yo q creia q era la canción q te enseñé yo este fin de semana...
La verdad es q he visto el video y te he de dar la razón, es preciosa! estoy buscando el mp3, si no lo encuentro te lo pediré para q me lo pases!
Y claro, ya me conoces, para cuando la domines con guitarra ya tendré la segunda voz a punto ;)

Kaos dijo...

la que tu me pasaste, está en proceso.