miércoles, 19 de diciembre de 2007

Road to Perdition



Nerón es un magnífico ejemplar de rottweiler al que me dedicaba a malcriar diariamente cuando no era más que un cachorro. Al cambiar de barriada dejé de verlo tan a menudo, aunque seguía preguntando por él. Coincidiendo con una visita extra a mis padres he tenido la ocasión de encontrarlo. Me reconoce, claro que si, pero esta vez no ha podido darme uno de sus abrazos perrunos que casi me tiran al suelo. Tiene un cáncer óseo y no lo queda mucho tiempo; unos pocos días. A algunos puede parecerles incoherente, pero el sentimiento de pérdida es tal que parece como si me hubieran arrancado un pedacito de corazón.


Toda la inhumanidad que puedo demostrar a veces cuando trato con mis congéneres desaparece ante los animales. Supongo que será porque no cabe la falsedad en ellos. Te quieren, te odian o te ignoran. Y la opción que escojan te la demuestran más allá de cualquier duda razonable.


No ha mucho me decían que ahora, con toda seguridad, ya no rio tanto. Cabe esa posibilidad, ciertamente, pero también es probable que lo haga menos por necedades y en cambio, sonría más ante las cosas sorprendentes y maravillosas que suceden a mi alrededor. No es infinitamente mejor muchas sonrisas al día que una carcajada esporádica?.

La misma persona me "acusaba" de ser un cascarón vacío por no permitir que "amor" entre en mi vida. Sé de otro que, además de mirarme como si fuera un perro bicéfalo por ser capaz de vivir en armonía con mi celibato, opina que esa alternativa solo es comparable a la más terrible de las torturas. A uno le diré que, a pesar de haber echado las persianas y de paso las cortinas, si no se me nublan los sentidos ante las flechas de cupido puede ser debido a que los candidatos son una pandilla de ineptos. Y al otro, que más valen la soltería y el celibato como alternativa a malvivir con cualquiera y necesitar terapia para superar carencias emocionales provocadas por algo tan sencillo como el miedo a estar solo. Buscar desesperadamente a alguien porque no soportas tu propio silencio es una medida cobarde; buscar la felicidad a través de alguien es una necedad.

Existe algo en la vida más importante que el "tu". Y es el "yo".

A través del teléfono de Jordi sonaban las primeras notas de una banda sonora. Se sorprendió por la rapidez con que le dije cual era. Por qué algunas veces algo a lo que en el momento no le damos importancia nos deja una impronta imborrable? Después quise escuchar la canción entera. Hoy quiero compartirla con vosotros.



3 comentarios:

Blanca dijo...

Reina, no mes et dire que esic practicamnent d'acord amb tu.
"Ancha es Castilla".

petons

auriganostromo dijo...

es la razon la que cuestiona los sentimientos, estos no razonan, se entregan

patunets

Kaos dijo...

si, se entregan, pero bien los puedes enlatar y conservarlos encerrados, no?