viernes, 6 de marzo de 2009

Harley Davidson and the Marlboro Man



Estoy por teñirme de rojo. Y comprarme un portátil. Y empezar un curso de recursos humanos. Y emigrar a la Antípoda Oscura, a ver si con un poco de suerte me encuentro a Lloth y le suelto tal bufido que le pongo las patas del revés.

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Vamos por partes. Lo más sencillo ya está hecho. Hoy estreno portátil. Pero portátil, eh? no los mamotretos que tiene la mayoría. Un pequeñín de 10" que voy a poder trasegar arriba y abajo porque pesa menos que cualquiera de los tochos que leo habitualmente.

El curso lo dejaremos para cuando se abra la convocatoria, creo que en abril. Entre el de coaching y el de RRHH no habrá quien me tosa, la lástima es que después no puedo llevar a la práctica todas las técnicas arteras que aprendo. El día que me pongan un esbirro, acabará lamiéndome las botas.

Mi pelo? necesito pensármelo más seriamente. Realmente quiero cambiarlo de color? pasar del negro al fresa? tener cara de cadáver si no me pinto? las gafas rojas estarán prohibidas durante todo el tiempo que lleve el color violín... no sé, es la decisión que más me va a costar tomar.

Y lo de la Antípoda Oscura, mejor me busco algún drow estúpido a quien fustigar con el látigo de mi indiferencia. No será un combate nivelado pero, quién ha dicho que tenga que ser honorable?

Me gusta el nuevo libro de Pablo Tusset, o David Homedes o como quiera llamarse. Me gusta mucho. En fisioterapia me miran mal porque me río sola. No es acaso otra forma de terapia también? Conozco a más de uno que debería pensar en ir utilizándola. La Gene experimenta con guiris y el lenguaje (catalino, of course), pero los voluntarios empiezan a morírseles por exceso de endorfinas. Los independentistas vascos saben más que el Mossad y en Madrid se huelen algo pero no saben qué se cuece. Todo ello aderezado con una superagente colagenada y siliconada, un guardia civil cenutrio al más puro estilo Torrente y un japonés zen de la Interpol. La "escudella" está servida. Como para no soltar carcajadas...

Este fin de semana promete. Por fin hemos empezado de nuevo las rotaciones de los viernes tarde. Aleluya, porque ya empezaba a temer que seguiríamos así hasta que en el infierno aparecieran carámbanos. Por lo tanto, descanso por la tarde y el estreno de Watchmen por la noche. Y mañana sábado, desplazarme hasta Pineda, donde además de instalar programas varios en el ordenador de mi tío, aprovecharé para realizar un reportaje gráfico sobre la decimotercera concentración de Harley Davidson que tiene lugar en ese pueblo que, siendo sincera, no veo qué maravillas ofrece para se organice allí la de dios. Si consigo agenciarme el coche, igual aparezco en el Correcaminos para practicar esa sociabilidad que consigo camuflar tan bien aunque, si el recinto queda cerca de casa de mis tíos, posiblemente no salga de allí dentro, que ya os habréis percatado del precio de la cerveza... Y si me llevo las hierbas medicinales, veréis cuantos amiguitos voy a tener, pareceré el niño de los donetes!


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Lo del bordado tengo que verlo. Imagináis a una servidora con chalequito de colorines y bordaditos conmemorativos varios? Puajj!

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