martes, 4 de agosto de 2009

Labyrinth of Dreams



"... Si te preguntan,
díle a los demás que fuí
un cometa errante,
una luz que se perdió
buscando el norte..."


Las nubes de hoy me recordaban a dragones desenroscando sus largas colas.

Recolocándome, posicionándome, encontrando mi espacio y mi tiempo. Una lástima no poder ser como Hiro Nakamura y tener control sobre ellos. Qué momento de mi vida paralizaría para eternizarlo? Y tu? Si tuvieras un solo instante que inmortalizar, cual sería?

Tres, tres maravillosas semanas para descolgarme del mundo. Una para pasarla en familia, resarcirme de la palidez invernal y leerme dos de los cuatro libros que tengo pendientes. Otra para tomar las de villadiego y perderme en algún paraje escondido donde los únicos sonidos que vengan a turbar mi paz sean los de los pájaros, algún pato-pollo y los gallos del amanecer. Y la tercera para recuperarme, mentalizarme y acabar las lecturas que se han de devolver a sus legítimos dueños.

Chaqueta motera con protecciones en hombros, codos y espalda: 39€
Pantalones moteros con protecciones en rodillas: 29€
Casco de verano: 20€

Ahora sí doy el pego.

Esta tarde he pasado por el Fnac. No ha sido la típica visita de paso, iba buscando algo concreto y aunque he salido de allí con dos de sus obras, la que pretendía conseguir no estaba entre los miles de libros que cobijan las estanterías, así que tendré que conformarme con esos mientras encuentro la joya de la corona.

- Sueñas con incendiar el universo y ni siquiera has logrado comunicar tu fuego a las palabras, ni siquiera has conseguido encender una sola...

La cara de Noemí mientras le leía algunos de los aforismos era de -pobrecita, qué mal está, cómo puede gustarle leer a un filósofo rumano obsesionado con la muerte-; pero una es así de insólita y excéntrica (cuanta soledad hay en la inusualidad!) y hoy me da por Cioran, pero mañana puede ser Søren Kierkegaard y al otro Mainländer. Es lo que conlleva la búsqueda de conocimientos; le abres las puertas a casi cualquier cosa, por monstruosa que pueda ser.

Piélago estrellado
bóveda acuífera
tormenta incestuosa

dinámico vaivén

Miradas selladas

voces silenciadas

luces alboráceas
semillas que no ven

Dos que son uno

cuevas encontradas
verjas dinamitadas

pasajes escondidos

bajíos en plenamar

Silos de podredumbre

campanas que repican

nieves cimbreadas

comparsas del festín


Disonancias de una Lamia

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6 comentarios:

Anónimo dijo...

me gustan tus disonancias de una lamia. Las palabras parecen pescados voladores, no riman o si que riman o vete a tú a saber, menudo maremagnúm, parece como si lo fantástico y lo tétrico chocarán de manos con lo real y lo irreal. Me gusta. Hay algo quijosteco, burtoniano y salamándrico en tus disonancias. La última tiene belleza asesina, todos los huesos quebrantados.

Espera, espera, Cioran, Kierkegaard y Mainländer.. Santo Dios, qué te ha dado? ¿Y por qué no Schopenhauer, Wittgenstein y Deleuze? Madre mía y ¿Festín de Cuervos? Entonces ya sabes cómo acaba La Tormenta. Yujú! ¿Y cuál es el joya de la corona, qué libros te has comprado? Dragones estelares, escucha el tún, tún de gigantes pétreos despertando en sórdidas grutas abismales...

Veo que estás más que preparada o te has preparado a conciencia para... Adiós, adiós.

Kaos dijo...

Algo de rima tienen, creo. No puedo evitar darles una cierta cadencia. Reminiscencias de estudios de métrica.

Como dice Pablo José por boca de Andy Chango, la culpa la tiene la simpleza. Buscando la una, me encontré con Cioran. Los libros que han engrosado la librería son "Silogismos de la amargura" y "En las cimas de la desesperación", pero la joya de la corona es "Aveux et anathèmes" o, como se lo tradujo aquí "Ese maldito yo".

Estoy preparada para salir a la captura de la belleza, la irrealidad y el infinito. O quizá solo estoy esperando...

Anónimo dijo...

¿Esos libros son del mismo autor, Cioran? Pues yo no he leído nada de ese Cioran. Si que leí a Schopenhauer, metafísica de la vida y la muerte, muy intenso como su nombre, es que todo lo alemán es intenso, qué quieres que te diga. Tengo no sé que Philosophicus de Wittgenstein, pero todavía está ahí, criando polvo, hongos. Claro, mientras resuena, mientras exista la cadencia, la métrica, la resonancia invisible entre separaciones de palabras, pero mejor que no tenga rima, si no, que solo sea una ejercicio para buscar el infinito y lo irreal. O una forma de dar color, ya que no pintas, escribe cómo si tuvieras una paleta en tus manos.

¿Estás leyendo todos a la vez?

Kaos dijo...

Si pinto... al menos lo hacía hace mucho tiempo. Pero tiré las pinturas y los lienzos cuando comprendí que jamás saldría un un Van Gogh de mis pinceles, ni siquiera un Wharhol o un Picasso.

Cioran es contemporáneo, murió en el 95.

No, estoy leyendo Festin de Cuervos y dejo otros tres para las vacaciones, aunque no pude evitar echarle un vistazo a los dos que me compré.

Anónimo dijo...

Pero son de Cioran esos dos que te comprastes? ¿Ya conoces a Euron, a Doran Martel? Así que estás dándote un festín... Que te aproveche. Desde de la tormenta, hay todo dónde los cuervos pueden picotear... !

Pues no lo conozco, no he leído nada de ese contempóraneo. Estaré en otras esferas, en el post mencionas que es el riesgo que cobras si abres las puertas al conocimiento, que cualquier cosa se puede colar y el saber no ocupa lugar. Parece que se te dá mejor escribir entonces, plasmas con las palabras como si estuvieras pintando...! Disonancias de una Lamia podría ser un hermosa cuadro...

Kaos dijo...

Si, claro que son de Cioran. Tiene más, pero no me parecieron tan sugestivos.

Justo acabo de empezarlo, así que todavía no he tenido el placer de conocer a esos dos personajes. Según cuentan, el próximo sale a finales de septiembre, así que estaré a la par que todos los demás, esperando poder leer la continuación.

El saber sí ocupa lugar si no vas borrando lo superfluo.

Dejo que mis dedos recorran el teclado como si de pinceles se tratara y si, creo que puede ser un cuadro, hermoso tal vez no, pero distinto y muy personal si.