jueves, 3 de enero de 2013

The Impossible



Que qué deseo para el nuevo año?

Gente que sea capaz de compartir, no solo las penas y las críticas, sino también las alegrías. Gente que sea capaz de decir – lo siento – o de pedir perdón. Gente sin complejo de únicos e indispensables. Gente que no se comporte como si fueran mejores que todos los demás. Gente sin vanidad, humilde, que realmente se preocupen por sus semejantes. Gente que si no está de acuerdo con algo, tenga la sana y constructiva costumbre de opinar, de decir lo que realmente piensa en lugar de seguir la corriente u ofrecer falsas excusas para continuar lamiendo culos de personas en las que no creen.

Todo ésto debería ser lo cotidiano, incluso rutinario pero se ha convertido en algo tan imposible que encabeza la lista de deseos junto con que me toque el euromillón o un contrato indefinido en una empresa estable.

Porque me da la sensación de que ahora mismo no conozco a nadie con éstas características. El que no despelleja a otro por la espalda pone buena cara a todos y consigue ser tan azucarado como una dosis letal de insulina.

Y qué decir de las mentiras, los chantajes emocionales, las obligaciones... desde cuando la amistad es un trabajo donde hay que fichar?

Os cuento una historia:

Erase una vez dos amigas. Solo que no entendían la amistad de la misma forma. Para evitaros una larga y tediosa lista de desencantos, decepciones y discusiones estúpidas, iremos directos al final del culebrón. Un día una de ellas recibe un mensaje desde el teléfono de la otra diciendo que está muerta. Podéis imaginaros el drama. Cual no sería la sorpresa cuando horas después la supuesta “fallecida” se comunica con la amiga, y en lugar de pedir disculpas por todo el dolor causado (por ella o algún otro) se muestra orgullosa y altiva (en su línea habitual). Ni una sola palabra de arrepentimiento. Y cuando la otra decide poner fin a la amistad, el mensaje que recibe es una ordalía de orgullo tipo -estoy encantada de conocerme a mí misma y no encontrarás a nadie como yo porque soy lo más mejor que le puede suceder a nadie en la vida- Realmente, confiaríais otra vez en esa persona?

Colorín colorado, el año se ha terminado y las uvas nos hemos zampado.


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5 comentarios:

The Master dijo...

Está bien jodida la cosa, sí.

Muy complicado, sofisticado e imposible.

Anónimo dijo...

No sé que te deparará el nuevo año ni sorpresas te traerá, no lo sé, pero eso sí, sigues sin ser capaz de devolver lo que no te pertenece. Muy bien.

Anónimo dijo...

Una historia tiene dos lados: Me gustaría oír al otro, si eso era posible. O mejor.. Si pudieras oír el otro lado...

Kaos dijo...

David, si no tienes nada mejor que decir, deja de incordiar.

Kaos dijo...

El otro lado tuvo la oportunidad (de hecho tuvo varias) de decir simplemente "siento que hayas tenido que pasar por éste mal rato" pero no lo hizo en ningún momento. Eso era todo lo que yo quería escuchar. Y después fue demasiado tarde.